Durante el verano más apegado a las tecnologías pero con cuidado.Jun, 2019.- En estos días de verano todos los hogares de Nuevitas se llenan de niños, adolescentes y jóvenes, que tras diez meses de estudio disfrutan de sus merecidas vacaciones.

Sin embargo, su cuidado implica otro reto para los padres y familiares, quienes deben hacer malabares para cumplir con las responsabilidades del trabajo y las de casa.

Por ello resulta muy común que ante la falta de tiempo para dedicarle a los menores, la opción más fácil de recreación y entretenimiento de estos sean las nuevas tecnologías, por demás, muy atractivas para este sector poblacional.

En esta situación y ante la carencia de otras actividades de carácter social, puede ocurrir que niños, adolescentes y jóvenes manifiesten una tendencia hacia la tecnoadicción.

Ya les explico, así como hay adicción a las drogas, muchas personas, y cada vez más los menores de edad, viven pegados a los teléfonos celulares, están pendientes de los mensajes de correo electrónico, de conectarse al Messenger o de superar algún nivel de un videojuego en su tablet.

Claro que estas acciones en sí mismas no son perjudiciales, todo lo contrario, son evidencia de la cada vez mayor globalización de la tecnología en la sociedad, de la que las nuevas generaciones son nativos digitales, y muestran su diversidad de usos y beneficios, desde la comunicación interpersonal a grandes distancias, el procesamiento de datos hasta la recreación.

El problema llega cuando los menores solo se dedican a estas actividades, limitando así su contacto con otros individuos.

Ante esa realidad, los padres deben estar muy atentos a la actitud de los hijos cuando muestran preferencia por ese tipo de entretenimiento. Por eso brindar a los pequeños espacios de comunicación, tener en cuenta sus gustos y opiniones, así como saber limitar el uso de la tecnología a determinados horarios, es lo más acertado para evitar esa adicción.

Además, resulta preciso mantener y propiciar el diálogo y una actitud proactiva permanente en casa, destinar tiempo a paseos por el parque y a asistir a alguna de las propuestas culturales que se preparan en Nuevitas para este verano, promover la práctica de ejercicios o de algún deporte, así como motivar la interrelación con otros niños, adolescentes y jóvenes.

Prevenir la tecnoadicción implica ayudar a distinguir los peligros de esa obsesión, que el menor tome conciencia de que el buen uso de las tecnologías ayuda a la formación del conocimiento, pero que su abuso puede ocasionarle serios problemas a su salud mental y física.

Recrearse con los placeres de las nuevas tecnologías de forma racional es otra manera de disfrutar este verano, dos meses en el que toda la familia nuevitera estará festejando.