Jul, 2021.- En medio de un escenario más triste que convulso por la COVID-19 se hace camino al andar, cimentado en el amor y el trabajo por la salud de todos los cubanos.

Digo todos y alienta saber que esa palabra gigante e inclusiva para los de esta isla antillana significa mucho más de lo que se atreven a reconocer algunos.

Hablo de salud, lo más preciado que posee el ser humano, hoy lacerada por el SARS-CoV-2, que envuelve en su manto de incertidumbre, pena y dolor desmedido por las pérdidas, solo así sin adjetivos porque duelen igual las cifras.

En nombre de esa salud y bienestar colectivo hombres y mujeres de ciencia se han dejado el alma por soluciones nacionales y los resultados dicen mucho del empeño a favor de la vida.

Y no es cuestionable, poco a poco se extiende a todo el país ese esfuerzo con nombres tan cubanísimos como sus creadores.

La voluntad expresa de controlar la pandemia, de hacer valer ese concepto generalizado como la fuerza de un país del que son parte muchos, dice para bien y habla de valía.

Quizás no con la prontitud requerida ante un panorama epidemiológico preocupante que depende de las donaciones de jeringuillas y agujas que solidariamente han enviado amigos de Cuba por el mundo, con esa misma humanidad que han llevado a naciones de todas las latitudes brigadas médicas cubanas.

Tenemos vacunas sí, y creo es lo más importante, que paulatinamente llegarán a la generalidad de sectores poblacionales con y para el bien de todos parafraseando al Apóstol de la independencia José Martí y que ha comenzado en sectores poblacionales vulnerables, que avanza en los ensayos clínicos en edades pediátricas y que se aplica a pacientes con enfermedades renales crónicas.

Mientras algunos se niegan a reconocer la calidad de las vacunas nacionales y candidatos el más reciente resultado del ensayo fase tres de Abdala demuestra ciento por ciento de eficacia para prevenir la enfermedad sistémica severa e igual indicador para la prevención del fallecimiento en el grupo vacunado, destacaron científicos e investigadores del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología.

El inmunógeno con probado 92.28 por ciento de eficacia frente a la enfermedad sintomática y merecedor del autorizo de uso de emergencia por la autoridad reguladora pronto estará en su brazo, el de sus padres o abuelos, en el de todos los que quiere.

Todos, una palabra tan inmensa como el colosal mérito de los científicos, galenos, estudiantes universitarios de Medicina o no, de los que armados de voluntad y humanidad sirven a la salud de un pueblo entero.

Pero del éxito de esta lucha por la vida, del que también todos somos parte, necesita de nosotros, de cumplir las medidas antes, durante y después de completar el esquema de inmunización, pues no depende solo de ello, sino de cuidarse para no tener una carga viral y muchas personas afectadas a la vez.

En tanto se amplían los ensayos con Abdala, Soberana y Mambisa, y usted recibe el pinchazo esperanzador con mayor prontitud, desde el pasado lunes en Nuevitas se labora por su salud y la de todos, se vela por la vida.