Jun, 2021.- Las últimas acusaciones de Estados Unidos (reiteradas año por año), de que Cuba es un país que no colabora en la lucha contra el terrorismo es un cuento que la mayoría de la humanidad no se cree.

Es una estrategia fallida que utilizan para desviar la atención del mundo de los verdaderos patrocinadores del terrorismo y para justificar el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto contra este país.

Esta afirmación de que el gobierno de Estados Unidos es un mentiroso perverso quedó demostrada este miércoles en la Asamblea General de la ONU, cuando se adoptó con el apoyo de 184 de sus Estados miembros una nueva resolución que pide el fin de ese engendro.

Solo votaron en contra del levantamiento del cerco Estados Unidos e Israel, aislados ante el reclamo de la mayoría de la comunidad internacional, mientras en la votación se registraron tres abstenciones -Colombia (junto a Brasil y Ucrania.

La postura del gobierno de Iván Duque en la votación de la Asamblea General de Naciones Unidas contra el asedio de Estados Unidos a la mayor de las Antillas fue calificada de ‘vergonzosa’ por el expresidente de Colombia Ernesto Samper (1994-1998).

'En vergonzosa decisión el gobierno de Colombia se abstuvo, con dos países más, de acompañar a los 184 países que pidieron en la ONU levantar el inhumano bloqueo económico que mantiene EEUU contra Cuba desde hace varios años. Un aporte más a la historia negra de la política exterior’, manifestó por medio de su cuenta en Twitter.

Desde 1992 categóricamente el principal órgano deliberativo de Naciones Unidas ha solicitado el levantamiento de la retención impuesta hace 62 años por Washington.

En un cable de Prensa Latina, fechado este miércoles en Naciones Unidas, precisa: Más de 15 naciones y organizaciones internacionales como el Movimiento de Países No Alineados, el Grupo de los 77 más China y la Comunidad del Caribe denunciaron los daños ocasionados por ese mecanismo y demandaron su fin.

Diplomáticos y altos representantes de diferentes países condenaron el incremento de la política hostil y el aumento de las medidas coercitivas unilaterales que el Gobierno de Estados Unidos impulsó contra Cuba en el contexto de la pandemia de la COVID-19.

Precisamente a raíz de la crisis sanitaria, la presentación del proyecto de resolución Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos de América contra Cuba no pudo realizarse en la Asamblea General el año pasado y se pospuso para esta fecha.

En ese foro internacional el canciller de la Isla, Bruno Rodríguez, reclamó una vez más que dejen vivir en paz y sin bloqueo a Cuba, al igual a que cese la persecución de sus lazos comerciales y financieros con el mundo.

Al presentar el proyecto de resolución que pide el fin de ese cerco, afirmó también que esa política ha terminado por desacreditar y aislar al propio Estados Unidos.

Además, demandó que se ponga fin a la manipulación, la discriminación y acaben los obstáculos a los vínculos de los cubanos que viven en la nación norteña con sus familiares aquí y con su tierra natal.

Estados Unidos persiste infructuosamente en el asfixio contra la nación. Desde noviembre de 1992 la Asamblea General de la ONU se pronuncia cada año contra la medida coercitiva de Washington, reflejado en una votación casi unánime a favor de la eliminación del bloqueo económico, comercial y financiero.