Jun, 2021.- ¿Sabes qué día es hoy, mi niño? Es el día de papá, ese gigante que duerme juntito siempre a mamá, y que en las noches te acuna en sus brazos poderosos, que pueden contra un ejército o un huracán portentoso.

¿Sabías que, de pequeño, cuando aún estabas en mi panza, te encantaban los arrullos de papito en la mañana? Entonces gira que gira, muy fuerte me pataleabas, y él, ríe que ríe, te gozaba a carcajadas.

¿Sabes que aguantó viajes, soledad y frío, cuando mamita ingresaba, que siempre fue nuestro chef y en bici nos visitaba? ¿Y que por 24 horas no dejó el hospital cuando por fin decidiste venir a conocer tu hogar?

En un banco duro y feo esperó toda la noche, y al verte se derritió y en tu rostro se imprimió. Te confieso que celé tu predilección por él, cómplice de tus gorjeos y dueño del jejeje.

Él comparte los desvelos, preocupaciones y llantos, para papi no hay peor tristeza que tus ojitos muy gachos.

Por ti todo lo hace, un paseo en bicicleta, inventarse una moto para viajes imaginarios, soportar nasobucos y más agua con lejía. Es el mecánico de tus carros de juguete, y ruedas y cachivaches a sus manos los somete.

Si hay que pasear pues él siempre es el escogido, defensor y fiel amigo de tus días y tus noches, hacedor de la cunita y preparador de la leche.

Y cuando un bicho muy raro, malandrín e invisible, pone en riesgo tu salud, él, cual perro guardián, se convierte en Superman.

Papi, papito, feliz, siempre te dice te amo, así que hoy le dedicamos estas rimas con amor, para que también él sepa que tiene nuestro corazón.