Abr, 2021.- ¡Cuánta gloria traen a la memoria de los cubanos estos días de abril! Más aún cuando protagonizamos en esta jornada la sesión final del 8vo Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC).

Tras cuatro jornadas de intenso trabajo y análisis concluye hoy en La Habana el encuentro de la militancia partidista, ocasión que sirve para consolidar el camino del país en pos de fortalecer la base económica, que va de la mano, como ha trascendido en cada una de las sesiones, de las líneas políticas de la nación.

Igual que en abril de 1961 en Playa Girón, los hijos de la Patria de Martí, Mella y tantos otros héroes y revolucionarios que han ofrendado su vida por la libertad, demuestran en este 2021 el empeño de aunar voluntades ante los desafíos y retos de las nuevas transformaciones.

En aquellos días eran las armas de fuego las necesarias a empuñar, había que defender de los mercenarios invasores la soberanía conquistada en 1959.

Hoy ha cambiado el escenario, son las ideas, sólidas y bien encaminadas, las que nos darán la victoria.

En ambos momentos históricos preservar las conquistas de la Revolución y abonar el camino hacia el mejoramiento de la vida social han constituido las premisas en el actuar.

Tales metas solo se pudieron alcanzar en 1961 gracias a la unidad de todos los cubanos ante el enemigo invasor, proceder que hoy promete ser la esencia de un mundo mejor.

La realización del 8vo Congreso del PCC del 16 al 19 de abril trasciende en la historia no solo como continuidad del proceso de cambios por los que transita la Isla, sino también porque, enmarcado en una fecha histórica de singular significación, materializa todos los ideales defendidos en Girón.

Como la hazaña de la primavera de 1961, protagonizada por milicianos, combatientes, trabajadores, campesinos, estudiantes, amas de casa e intelectuales, esta lucha de ideas por el perfeccionamiento humano es apoyada desde cada uno de los corazones de los cubanos, y estamos allí, en el Palacio de las Convenciones, representados en los delegados que defienden nuestros intereses y principios, entre ellos una nuevitera, Yordanka Domínguez Barroso.

La de Girón fue la primera derrota del imperialismo en América, pero esta trasciende por el empeño de erguir toda una nación socialista frente a las puertas del mayor imperio capitalista del mundo. ¡Esa es nuestra victoria!

La receta sigue siendo dignidad y sacrificio, siempre en defensa de la justicia y con la solidaridad y la cooperación como banderas.

La sangre y el sudor de los cubanos marcan una senda de lucha y enfrentamientos a la subversión ideológica y al bloqueo, y todo ello habla de resistencia y voluntad de un pueblo para seguir construyendo el socialismo.

Toda Cuba está de celebración por el aniversario 60 de la victoria de Girón y por este 8vo Congreso del Partido, porque en los delegados que se reúnen en La Habana está el alma y el sentir de cada uno de los hijos de esta tierra mambí y rebelde.

Allí, como en Girón, se ha demostrado que somos Cuba, somos continuidad, y que el partido es el alma de la Revolución.