Dic, 2020.- Siempre que termina un año se cuestionan capítulos vividos durante los meses precedentes, plantean nuevas metas y las aspiraciones de mejoría llegan en avalancha de deseos de familiares, amigos y conocidos.

El 2020 puso en tela de juicio lo que llamamos en la cultura popular los buenos presagios para un calendario que devino a escasos días de iniciado en una desconocida y peligrosa pandemia con repercusiones mayores a las previstas, incluso en los últimos días con noticias de hasta un 70 por ciento de transmisibilidad de una nueva cepa.

Entre la triste realidad vivida en naciones de todo el orbe, contagios, gravedad y decesos signaron el destino de millones, sin embargo, en medio de momentos tan difíciles se sobrepuso la voluntad de gobiernos y organizaciones alrededor del mundo para paliar la situación.

Centros de investigación se volcaron en la búsqueda urgente de una vacuna contra la COVID-19, tras la primicia del primer tratamiento efectivo o realmente con la meta de poner fin al caos y socializar soluciones.

Cuba es un ejemplo de resistencia, en medio de la alerta mundial preparó y envió profesionales de la Salud a países de todo el orbe, reforzó medidas para prevenir la enfermedad dentro de fronteras, convocó al esfuerzo colectivo para proteger a los más vulnerables, mantuvo informado al pueblo y aún en un escenario de complejidades económicas y sociales buscó alternativas para hacer equitativo el acceso a productos de primera necesidad y alimentos.

A la tarea por no dejar a nadie desamparado se sumó el encargo de gobiernos provinciales y locales para acercarlos también hasta las comunidades más distantes, y si bien es cierto que muchas veces no fue proporcional se reconoce el empeño.

El 2020 dice adiós, lamentablemente no el nuevo coronavirus, mientras queda la puerta abierta a la prevención y el cuidado, y la esperanza de cuatro candidatos vacunales cubanos contra el SARS-CoV-2 pronostican un año menos agitado y triste para todos.

Unido a la polémica nueva reforma salarial, el incremento de los precios y el pago de servicios, los retos estarán en cuidarnos más, disfrutar el inicio de un anuario que si bien supone adecuaciones en estilos de vida, incluida la economía familiar, será un mejor calendario

Que el año que inicia nos regale bienestar, la vida sea más llevadera, permita el abrazo y el reencuentro con familiares y amigos; que el regocijo sea por la paz y el entendimiento entre naciones; que el mundo sea un lugar más libre de contaminación y enfermedades puede ser la lección aprendida que deja tatuado el 2020 en quienes valoramos la vida como el mejor de los regalos.

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