Jul, 2020.- Tras más de cuatro meses de intensa labor la mayoría de las provincias cubanas, entre ellas Camagüey, transitan por  la tercera fase de la primera etapa de la recuperación de la Covid-19, en la que se aplican diversas medidas para impulsar la economía.

En todo el país solo se exceptúan de la tercera fase, La Habana, Mayabeque y el municipio especial Isla de la Juventud que aún no muestran indicadores sanitarios favorables.

En Camagüey, en este período se restablecen casi todos los servicios. Además, desde el lunes entran en vigor las primeras de estas disposiciones: “la ampliación de las ventas en moneda libremente convertible (MLC) a productos de ferretería, aseo y alimentos”, al igual “la eliminación del gravamen del 10 por ciento al uso del dólar”.

Una información publicada por Prensa Latina abunda que “ambas medidas tributan al objetivo de recaudar divisas, ante la contracción de las fuentes de obtención de estas y la necesidad de emplearlas para la compra en los mercados foráneos de equipamiento y materias primas para la industria, junto a otros recursos que precisa la nación”.

“En el caso del levantamiento del gravamen al uso del dólar, luego de 16 años de aplicación, busca conferirle mayor capacidad de compra en el nuevo escenario nacional”, precisó el viceprimer ministro Alejandro Gil.

Puntualiza Prensa Latina que “esa normativa surgió como respuesta a las prohibiciones del bloqueo de operar con dólares en bancos extranjeros, lo que obliga a la nación caribeña a comprar otras divisas, con las consiguientes pérdidas debido a las tasas de cambio.

Gravar los billetes --prosigue-- que entrarían al país compensaría esos costos, así como los riesgos asociados a su traslado físico hacia el exterior, además de que incentivaría el ingreso de la moneda mediante vías bancarias o el uso de otras divisas.

Actualmente la ampliación del comercio en MLC estimula de igual forma la vía bancaria para la entrada de divisas al país, por lo que eliminar el gravamen incrementa la capacidad de compra en manos de las personas.

Además, la mayor de las Antillas invierte MLC en la adquisición de productos de gama media y alta para abastecer los comercios, por los cuales recibe moneda nacional o CUC que luego no puede emplear en reaprovisionar o comprar productos de línea económica”.

En tanto el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, explicó ante el Consejo de Ministros que “el país requiere tener dinero para una parte inyectarla en la industria nacional.

Todo lo que estamos proponiendo y todo lo que estamos trabajando se está haciendo para buscar un bien común, que es mejorar, incluso, en condiciones de crisis”, manifestó el mandatario cubano.

Añadió  Díaz-Canel que, aunque se venderán algunos alimentos en divisas, a los que tendrá acceso una parte de la población, continuará la protección a todos los cubanos, 'incluso a esos que tienen divisas', con la venta subvencionada de alimentos.

“Estamos pensando y actuando para el bien de todos”, resaltó  e instó a quienes dirigen “explicar que, en ocasiones, para beneficiar a todos hay que implementar medidas que parece que favorecen a pocos, pero que a la larga beneficiarán a todos”.