Ene, 2020.- Las redes sociales y su maña de empoderar personas vuelven a ser noticia por estos días cuando otros de esos grupitos de los que pretenden “salvar” a Cuba se jactan de ser los valientes del momento en esta isla del Caribe.

“Clandestinos” es el nombre que utilizan, quizás sin conocer la Historia y obviamente sin defender los ideales de quienes llevaron el nombre antes que ellos. Los clandestinos de antaño no usaron imágenes en redes para ganarse la admiración de las personas de su tiempo, fue su coraje, sus verdaderas acciones, pero sobre todo el ideal digno de un futuro mejor el que los hizo volverse protagonistas.

Los clandestinos de hoy se esconden tras una frase de José Martí para pintarse de buenos, curioso resulta que profanan al autor de la misma expresión en sus acciones. Pintar de rojo bustos de varios lugares de La Habana es su grito de guerra, es su forma de exigir un cambio, ¿un cambio de qué?, ¿o para qué?, ¿qué proponen exactamente?

Piden poner fin a ese “régimen” del que hablan muchos en el mundo, demandan una Cuba “verdaderamente libre”, claro, una libertad que para nada tiene que ver con la de los clandestinos del siglo pasado. Este nuevo grupito, como todos los anteriores, busca un cambio político, obviamente con un manejo ligado a la administración estadounidense.

Los miembros de clandestinos piensan convertirse en héroes y sus buenos amigos a 90 millas les ayudan mucho en la tarea. Basta leer los titulares de esos medios que llevan a Cuba en su nombre pero nada tienen que ver con ella para darse cuenta que su juego no es otro que el de la fama, la popularidad.

Comentarios han generado y muchos, pero no los que esperaban y de eso estoy seguro, cubanos de aquí y de allá han criticado su embestida contra José Martí, un hombre que no es solo de este país, sino de toda América Latina. Incluso muchos que nunca han estado a favor de quienes gobiernan la Isla acusan de vándalos a los autores por las acciones que cometen.

Quieren ser llamados héroes y sus acciones más significativas por una Cuba mejor son bustos profanados. Ahora bien, llegó el momento de una pequeña lección de Historia, válida para ellos y para los que no han entendido el concepto de esa palabra. Dijo Martí hace mucho tiempo: “la capacidad de ser héroe se mide por el respeto que se tributa a los que lo han sido”.