Mar, 2021.- La COVID-19 asedia al municipio de Nuevitas que ya acumula poco más de media centena de casos confirmados, de ellos seis estudiantes.

Si bien las autoridades de Educación y Salud a nivel local han aclarado que no ha existido un evento de transmisión en ningún plantel, se impone conocer cómo se adoptan las medidas sanitarias, y quiénes mejor para responder que los propios pequeños.

En ese sentido Leidy Marian Hidalgo, estudiante de quinto grado en la escuela Victoria de Girón, así como Daniel Díaz y Anabel Santiesteban, de Ciro Redondo, refirieron que desde la entrada al centro deben lavarse las manos, usar el nasobuco correctamente y mantener el distanciamiento físico para evitar al nuevo coronavirus.

"El maestro nos indica cuándo debemos cambiarnos los nasobucos", aclaró Leidy, quien con su corta edad, al igual que sus compañeros, reconoce el peligro que representa la pandemia.

Prevenir es la palabra de orden para maestros y profesores de Nuevitas, lo confirma Yuranis Rodríguez Lamón, docente en la escuela Secundaria Básica Urbana América Latina.

"Cumplimos las providencias establecidas para evitar la propagación de la COVID-19, no permitimos la entrada al centro de personal ajeno y por la relevancia que tiene y que ya está establecido como parte del reglamento el uso correcto del nasobuco, los docentes estamos pendientes de que se cumpla en ese sentido", acotó.

Así también lo confirma la doctora Lídice Rodríguez Serrú, directora del Centro Municipal de Higiene y Epidemiología, quien, además, enfatiza en la responsabilidad familiar con el cuidado de los menores y las violaciones en las que pueden incurrir los que no acaten las medidas establecidas.

"Los niños donde mejor están cuidados es dentro de los centros escolares, donde les exigen el cumplimiento de las medidas establecidas.

Mientras deben estar en las casas hemos constatado que algunos permanecen en las calles, razón para aplicar a sus padres la disposición sanitaria del Decreto 31 y en caso de que por una segunda vez se constate la misma situación, también se acusa a los padres por propagación de epidemias".

En tiempos de COVID-19 la familia y la escuela deben trabajar unidas y cerrar filas para proteger la vida de los menores.

Acerca de la responsabilidad de padres y tutores reflexiona la psicóloga Diana Rosa Fojo Manresa, jefa de este Departamento de Salud Mental en el municipio.

"Lo primordial es que haya percepción de riesgo y que seamos capaces de transmitir a los niños y adolescentes que realmente es una enfermedad compleja con alto grado de transmisibilidad y que hay que protegerse.

La prevención está en el autocuidado que pueda tener cada persona durante su vida normal".

En la localidad las escuelas están funcionado correctamente con las medidas necesarias ante la actual situación epidemiológica, y aún así, es preciso concientizar en los infantes cómo deben comportarse durante cada actividad.

"No se trata de crearles un trauma ni causarles miedo, sino explicarles la importancia de mantener el autocuidado como actuar esencial, y que de igual modo lo haga el resto de la familia para predicar con el ejemplo", especificó.

Garantizar la salud de niñas y niños siempre será prioridad en los centros educacionales de este municipio al nordeste de Camagüey, una tarea a la que deben contribuir padres y demás familiares en la orientación a los pequeños para que siempre cumplan las medidas higiénico-sanitarias­ efectivas contra el SARS-CoV-2.