Feb, 2021.- El verdor del huerto de la escuela especial Tania la Guerrillera, de este municipio al nordeste de Camagüey, se debe al cuidado esmerado que recibe a diario.

Faustino Romero, con 66 años de edad, es el principal protagonista, hombre hacendoso que tras su jubilación en la institución educativa se reincorporó para obtener frutos de la tierra que contribuyen a la variedad de los alimentos para los infantes.

Aunque algunos consideraron un “milagro” que él accediera a la entrevista, quedó abierta la invitación que me hizo de regresar para contemplar el crecimiento y los frutos de los cultivos.

Con manguera en mano, mientras regaba las plantas, nasobuco como cómplice, así como el distanciamiento oportuno entre ambos, medidas de seguridad ante la presencia de la COVID-19 en la Isla, tras la interrogante de lo que tiene sembrado respondió con orgullo, en tanto dirigía la vista a cada uno de los ejemplares.

"Tengo cebollín, acelga, lechuga, pepino, ají, berenjena; de igual modo, plantas medicinales como verbena, sábila, albahaca, orégano y menta.

Todas se usan en la cocina y en el caso de las últimas se emplean para hacer té".

Igualmente, en la parte de atrás, "primero sembré yuca, luego boniato y ahora hasta tengo un platanal", acotó.

Comentó Faustino que cuenta con el apoyo de los niños junto con la agrónoma.

Tal y como adelantó, en la formación de los educandos para su desempeño y vínculo social tras el egreso del centro escolar, los estudiantes también reciben saberes, según confirmó Odalis Hernández, maestra de taller de Formación laboral, por casi 20 años en el plantel.

"Allí realizan todas las actividades que requiere la tierra para ser cultivada desde la siembra, el desmonte de las plantas indeseables, el riego, el trasplante y la cosecha.

Esto contribuye a una preparación para obtener el perfil adecuado por si en un futuro tienen vínculo laboral con actividades agrícolas, tanto en organopónicos o cooperativas, para su desarrollo y vida útil e independiente".

El trabajo en el huerto reporta diversas ventajas a los niños de la escuela Tania la Guerrillera en Nuevitas porque les ayuda a ser responsables, fortalecer su creatividad, contribuir a su alimentación sana y, además, les permite el acercamiento a la naturaleza, beneficios que reciben de manos de Faustino y Odalis.