Ester Hernández Álvarez y Mailín Hernández Sotomayor, educadoras del círculo infantil Edad de Oro de Nuevitas.Nov, 2020.- Experiencia y juventud se unen en el colectivo del círculo infantil Edad de Oro de Nuevitas, donde las especialidades de Pedagogía y Enfermería no reducen la labor para transmitir conocimientos y cuidados, sino que además, se emiten valores y sentimientos que contribuyen a la formación integral de las nuevas generaciones.

VOCACIÓN

Para Mailín Hernández Sotomayor es una gran satisfacción su reencuentro cada mañana con los infantes que tiene a su cuidado. Graduada con Título de Oro en Educación Preescolar cuenta acerca de su formación vocacional: "Comencé en los círculos de interés del Pedagógico en la secundaria, inicialmente en la especialidad de Educación Especial y en el preuniversitario cambié a la de Primera Infancia -Educación preescolar- y tras realizar las pruebas de ingreso me llegó la carrera que había pedido de Licenciatura en Educación Preescolar".

Luego de graduada comenzó a trabajar en el centro educativo en lleva tres años, "he aprendido bastante con los infantes y cómo perfeccionar mi modo de enseñarles.

Me gusta mi carrera porque me permite laborar con niños muy pequeños y observar los logros que van alcanzando por los diferentes conocimientos y cómo se desarrollan como personas".

Las medidas preventivas ante la pandemia de la COVID-19 han modificado algunas de las rutinas que se realizaban en la institución, "la familia se queda afuera, los niños entran con las educadoras y en el salón están preparadas las medidas -agua, jabón, toallas limpias; mientras que para las educadoras también hay hipoclorito de sodio a la entrada, así como los pasos podálicos.

Dentro del círculo el nasobuco es obligatorio y se cambia en diferentes horarios. Se hace la desinfección de superficies con el hipoclorito".

Su mayor recompensa es el cariño que recibe también de niños y niñas a los que le ofreció enseñanzas y amor en periodos anteriores.

"No tengo muchos años de experiencia pero los niños que estudian en la cercana escuela primaria Victoria de Girón todos los días me saludan".

MÁS DE 20 AÑOS DEDICADOS A INSTRUIR

La educadora vertientina Ester Hernández Álvarez se ha consagrado a enseñar a niños de la primera infancia y desde hace ocho calendarios lo hace desde este municipio al nordeste de Camagüey.

"Aunque no me gradué desde mis inicios como Educadora me gusta mucho esa profesión, comencé como Auxiliar pedagógica y luego hice la Licenciatura".

La satisfacción que le ofrece ejercer este quehacer es su mayor obsequio.

"Es muy lindo trabajar con los pequeños, sobre todo de cero a seis años porque somos las primeras en guiarlos para el futuro.
La experiencia más linda es cuando al pasar el tiempo los ves en la calle y aún sin conocerlos te llaman y saludan".

INTERCAMBIO RECÍPROCO DE SABERES

Yinnelis de la Paz de la Torre, educadora del círculo infantil Edad de Oro de Nuevitas.La joven Yinnelis de la Paz de la Torre, igualmente, refiere su historia: "Tengo nueve años de experiencia, decidí estudiar esta carrera porque me gusta mucho, me gradué en el 2011 y trabajo en este círculo infantil.

La labor que desempeño es un intercambio recíproco de saberes y disfruto de lo que van descubriendo día a día, sus alegrías y emociones.

Se puede decir que somos sus segundas madres porque los padres nos los entregan muy temprano en la mañana y se van para sus centros de trabajo con la seguridad de que van a estar bien cuidados y atendidos, más ahora con la pandemia por el nuevo coronavirus que se implementan medidas extremas".

La relación con los padres de los infantes que tiene a su cuidado es muy importante, "siempre se preocupan por saber cómo se portan sus hijos y su aprendizaje.

Les damos varias orientaciones para que puedan trabajar en la casa".

Ante la interrogante ¿qué significan para Yinnelis de la Paz de la Torre los niños? responde:

"La razón de vivir de nosotros, si no fuera por ellos nuestra labor no tendría sentido, no tuviéramos vida, mi vida ha sido trabajar con ellos y me gusta mucho lo que hago".

APORTE A LA SALUD DE TODOS

Nereida Hernández Valdés, enfermera del círculo infantil Edad de Oro de Nuevitas.La Licenciada en Enfermería Nereida Hernández Valdés, quien labora en los círculos infantiles y en consultorios del médico de la familia porque es relevante, ha sido profesora docente de Enfermería y titular del Grupo Básico de Trabajo del consultorio del médico de la familia.

"Tengo un hijo, su crianza me resultó difícil porque su padre es Pediatra y cuando vinimos de Holguín para Nuevitas por nuestra labor no teníamos familia aquí, nos apoyamos en los círculos infantiles para trabajar y hoy es un profesional de la Salud, como especialista en Urología de la provincia de Camagüey, y estoy muy feliz".

La profesional graduada en el año 1974 lleva aproximadamente 39 calendarios laborando en esta ribera.

"El trabajo en esta institución es muy bueno, se están cumpliendo las medidas higiénicas y epidemiológicas, así como de promoción no solo de la COVID-19 sino de otras enfermedades.

A pesar de los 46 años de graduada siento que sigo aportando a la Salud de todo el pueblo de Nuevitas y de toda Cuba.

Tengo edad de retirarme pero todavía me siento capaz de hacer mucho.

Trabajar con los niños es muy importante porque son nuestro futuro, es como una flor que nace y después vemos el fruto de ella".

Desde el círculo infantil La Edad de Oro de Nuevitas Mailín Hernández Sotomayor, Ester Hernández Álvarez, Yinnelis de la Paz de la Torre y Nereida Hernández Valdés validan con su quehacer diario la prédica martiana de que "instruir puede cualquiera, educar solo quien sea un evangelio vivo".

 
 
 
 
 
 
 

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