Washington, 12 may.- El Seaglider es un avión eléctrico que vuela a pocos metros sobre el mar usando el efecto suelo como el ekranoplano, el avión más extraño jamás creado por la Unión Soviética.

En 1966, la Unión Soviética lanzó el avión más extraño y grande del mundo, conocido como el Monstruo del Mar Caspio. Una aeronave que solo podía volar a pocos metros de la superficie del mar.

Ahora, una compañía norteamericana está construyendo una versión eléctrica para pasajeros que promete viajes regionales más cómodos y eficientes que un avión de corto alcance convencional.

La compañía se llama Regent Craft y su avión —o barco— volador es el Seaglider, una máquina completamente eléctrica que vuela a pocos metros sobre el agua. Alcanza los 290 kilómetros por hora con una autonomía de 290 kilómetros usando el efecto suelo con que los soviéticos estaban obsesionados en los años sesenta y setenta del siglo 20, comenta el periódico digital ElConfidencial.com.

Esta empresa aeronáutica estadounidense afirma que su ekranoplano eléctrico tiene muchas ventajas en comparación con los barcos transbordadores o los aviones de corto alcance pensados para traslados regionales. Para los viajeros, la gran ventaja es la comodidad. Al ser un barco que vuela a pocos metros sobre el agua, no representa ningún peligro para la seguridad aérea.

Como resultado, puedes abordarlo como cualquier otro barco, sin pasar por los interminables controles de seguridad de los aeropuertos, evitando esperas y dolores de cabeza. Después, cuando sube de 72 hasta alcanzar los 290 kilómetros por hora, el viaje está libre de turbulencias gracias al efecto suelo.

Este efecto es un fenómeno aerodinámico que ocurre al llegar a una velocidad determinada, gracias a una diferencia de presiones entre la zona sobre el ala y bajo ella, que solo se da a muy baja altura.

El primer ekranoplano fue el KM, apodado el Monstruo del Mar Caspio. Era una aeronave tan extraña que pilló por sorpresa a los militares norteamericanos. El Seaglider no tiene ni de lejos esa capacidad, aunque supera a otros ekranoplanos actualmente en servicio. El avión de Regent está pensado para ser un método de desplazamiento regional que reemplace los pequeños aviones de pasajeros que actualmente realizan estos trayectos.