Abr, 2021.- La inteligencia infantil se advierte en ese vocabulario enrevesado y tierno que ellos crean a su antojo cuando apenas comienzan a hablar, y en el que ya incluyen con normalidad difíciles palabras como coronavirus o nasobuco.

No hay preparación alguna para la charla, las respuestas fluyen de sus bocas al escuchar las preguntas, y quedo maravillada ante tal lección de disciplina en tiempos de la COVID-19.