Pin It

Jun, 2026.- "Como un paradigma de lealtad sin límites a Fidel y a la Revolución", define el nuevitero Ledyslan Cruz González al Comandante Ramiro Valdés Menéndez.

"Gracias a él, nunca pudieron asesinar a nuestro Comandante en Jefe. Creó los Órganos de la Seguridad del Estado, reconocidos incluso por nuestros enemigos como unos de los mejores del mundo por su alta profesionalidad", reflexiona, mientras le surgen muchas ideas para compartir.

"Fue ministro de Comunicaciones en Cuba en dos momentos trascendentales de la historia revolucionaria. En la segunda ocasión ya estaba creada la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA), y lo recuerdo como un dirigente sin tacha que inspiraba respeto y prestigio a los trabajadores del sector. Me llamaba mucho la atención cómo conducía las reuniones: con una voz baja y serena, y aun así imponía respeto en el auditorio", especifica Cruz González.

"Tuve el privilegio de estrechar su mano en el marco de la entrega de la medalla Abel Santamaría, en el año 2004, en La Habana. Cuando lo vi frente a mí con su uniforme de gala, sus grados de Comandante y su mirada firme y penetrante, solo atiné a decirme: '¡Caramba, es Ramiro!'. ¡Qué orgullo sentí ese 3 de abril, porque después de él vino Raúl Castro y también me estrechó la mano!"

La admiración de Ledyslan por Valdés Menéndez era un sentimiento compartido con su difunto padre, quien fue combatiente de la Revolución cubana. "Por ello, y por muchas cosas más, la medalla recibida ese 3 de abril la deposité en el féretro que aguarda sus restos mortales hasta la eternidad".

Más allá de los grados y las medallas, Ramiro Valdés es un inspirador que trasciende el tiempo y permanecerá en Ledyslan como un referente de integridad y un vínculo eterno con aquellos ideales por los que su padre también luchó.

Pin It