Jun, 2026.- "El Caballo de Batalla ha sido mi segunda casa; vivo más ahí que en mi propio hogar, dándolo todo día a día", es el sentir del nuevitero Juan Manuel Álvarez Andrés, mecánico industrial A de la brigada de equipos rotatorios en la Central Termoeléctrica 10 de Octubre, de la ciudad industrial camagüeyana de Nuevitas.
A la central llegó cuando terminó sus estudios en la vocacional. "Me incorporé en el año 1986 como estibador en los almacenes de inversiones, cuando se estaba terminando la modernización de la máquina 6, y luego pasé al área de mecánica, donde permanezco".
La acogida por parte de los compañeros fue fundamental para su superación. "Cuando inicié, fue una experiencia maravillosa porque me ayudaron muchísimo y, gracias a ellos, me convertí en lo que soy. Ahora me corresponde compartir esos conocimientos con los muchachones que tengo en la brigada -que, como soy el mayor, me dicen 'puro'-. Los ayudo en todo lo que puedo para que sigan mis pasos".


La profesionalidad de Álvarez Andrés le permitió prestar servicios en la República Bolivariana de Venezuela, desde el 2014 hasta el 2016. "Cumplí misión internacionalista en Planta Centro, en Carabobo, ciudad de Puerto Cabello. Allí conocí a muchos compañeros y trabajamos en total armonía".
En las palabras de Juan Manuel se percibe pasión mientras su mente viaja por las cuatro décadas en las que ha formado parte de la historia de la Central Termoeléctrica 10 de Octubre.
"Es un honor ser trabajador de la 10 de Octubre, donde empecé en mi juventud y de donde me quedan unos añitos para retirarme. Lo primero es ver si llego y, después, si tengo fuerzas, ¡me reincorporo!".





