Jun, 2026.- Este miércoles, en el corazón de Nuevitas, la emblemática CMHL vivió una jornada de esas que quedan grabadas en su bitácora sonora. Con su proa firme en el dial, la estación se vistió de gala para un evento tan exigente como merecido: las evaluaciones para el pase de categorías de sus talentos humanos.
Desde temprano, la cabina de transmisión y los estudios sintieron un aire de concentración y orgullo. Locutores de voz cálida y precisa, realizadores de sonido que convierten las ondas hercianas en paisajes auditivos, directores de programa, quienes tejen la magia del guion y la música, y asesoras de programa que engarzan cada detalle con rigor profesional, desfilaron ante el tribunal. No era un examen cualquiera: era la oportunidad de demostrar que la calidad no descansa, la superación es un compromiso diario con el pueblo que sintoniza su radio.
Entre pruebas técnicas, locuciones llenas de sentimiento y análisis de propuestas creativas, la familia de la CMHL reafirmó que su mayor potencia no está en los transmisores, sino en el corazón y la preparación de cada trabajador. Darle al pueblo el mejor sonido en el éter no es un lema vacío: es una carrera de constancia y pasión.
Al cierre de la jornada los aplausos y abrazos lo dijeron todo. Habían motivos para celebrar. Y es aquí donde la voz de Manuel Ginarte Aguilar se hace eco para decirles a todos: muchas felicidades. Que estos nuevos peldaños los impulsen a seguir cultivando éxitos, puliendo su arte y renaciendo cada día en el milagro de la radio. Porque la CMHL, con su proa en el dial seguirá navegando hacia lo más alto del cariño cubano.
¡Felicidades, artistas de Nuevitas! Sigan haciendo vibrar el éter.





