May, 2026.- Recuerdo con cariño mis primeros años de vida en el reparto Primero de Mayo, del municipio de Nuevitas, momentos en los que primaba la reunión familiar.
Tuve la dicha de crecer allí, de pronunciar mis primeras palabras, aprender a caminar, tomar decisiones, formarme con los valores y principios que me inculcaron en la casa, e interactuar con muchos otros vecinos de mi generación.
Y es que hay sitios que se forjan en los seres humanos como un hogar eterno por las raíces, sueños y experiencias que se mantienen como llamas vivas dentro de sus corazones.
Esos lares se convierten en parte indisoluble del individuo, y esperan pacientes el reencuentro con sus hijos para abrazarlos una y otra vez.
Primero de Mayo se fundó el 21 de mayo de 1972, y ha visto nacer a varios hijos, mientras sufre por conservar entre sus moradores a menos de una decena de los 59 propietarios que, en aquel entonces saltaron y sonrieron de alegría por poseer una nueva vivienda para convivir dignamente con sus familiares, gracias a la Revolución cubana.


En ese tiempo la mayoría de esos hombres y mujeres provenían de otras provincias y decidieron echar raíces mientras contribuían a la industrialización del municipio, e hicieron posible la convivencia basada en el respeto y el apoyo entre todos.
La mayoría de los de mi época -los nacidos en los últimos cinco años de la década de los 80, del pasado siglo'-, residen en otras partes de la ciudad, sin embargo, en el reparto tenemos a familiares que visitar, e incluso llevamos a nuestros hijos para que disfruten de cada particularidad de la zona.

Cuando me refiero allá no puedo evitar decir: "mi casa", porque aunque me ubico en otro consejo popular es donde viajo casi siempre que vienen a mi mente recuerdos de diferentes etapas de mi vida.
En la casa está, como dijo papi -mi difunto abuelo-, el techo de toda la familia siempre que lo desee, igual que el pequeño platanal que contribuye a aminorar gastos y garantizar con frecuencia los plátanos para el menú que llevamos a la mesa.
En fin, el reparto Primero de Mayo, de Nuevitas, es pasado, presente y futuro, un espacio que merece que muchos otros, como yo, aprendan a amarlo y vivir en armonía para preservarlo.





