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May, 2026.- La confirmación del embarazo la recibió con alegría junto a su hijo y su esposo, tras realizarse un ultrasonido. Fue el inicio de una nueva etapa de sus vidas.

Unos la felicitaron, otros consideraron que la decisión de asumir la gestación era una locura.

No pensó que tendría otra oportunidad de experimentar el desarrollo de un bebé en el vientre, después de tantos años.

La familia acogió la noticia con agrado, y a partir de entonces afloraron nuevas esperanzas, metas, emociones, cambios...¡toda una revolución!

Tuvo que reajustar horarios y rutinas para garantizar los cuidados propios, y los deberes en el trabajo y el hogar.

Los antojos y cambios de humor fueron pocos, los malestares resultaron llevaderos, mientras que las consultas y exámenes médicos se comportaron bastante sistemáticos teniendo en cuenta el procedimiento oportuno del Programa de Atención Materno infantil en Cuba para proteger la salud de las gestantes y los bebés.

Transcurridas 38 semanas de embarazo ingresó en el hospital general docente Martín Chang Puga de Nuevitas y luego la remitieron para el Materno Ana Betancourt de la ciudad de Camagüey donde le planificaron la cirugía por la cesárea una década atrás.

La mamá de la gestante permaneció junto a ella en ambas instituciones de Salud, mientras que otros familiares, amigos y conocidos se las ingeniaron para acompañarlas durante algunas visitas o a través de la telefonía o plataformas digitales.

Todos los exámenes indicaban que la pequeña estaba bien, y a pesar de la ansiedad que sentía la embarazada de tenerla en sus brazos, su confianza en los médicos la mantenía serena.

¡Al fin llegó el gran día! Ese en el que los efectos de la anestesia raquídea adormecieron parte de su cuerpo, y en el que minutos después escuchó el llanto de su bebé y la frase de confirmación: ¡Ya nació, es una niña!

¡Alegría, ternura y amor a primera vista sintió la madre cuando vio a la bebé, recién sacada de sus entrañas.

Después transcurrió el periodo postoperatorio, matizado por los dolores propios durante la recuperación, y con la voluntad de sobreponerse a cada obstáculo -para cuidar lo mejor posible a la infante y regresar pronto al hogar, también junto a su primogénito y esposo.

Asumir la gestación es una actitud que requiere de mucha responsabilidad para contribuir a que la llegada del nuevo integrante de la familia sea lo más placentera posible.

Cada segundo domingo de mayo se resalta cómo la maternidad es un viaje transformador que impacta en muchos aspectos de la vida de una mujer, llegue a todas las madres la felicitación en su día.

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