
Mar, 2026.- La historia de la enfermería en este municipio refleja el compromiso profesional y humano que siempre caracteriza a esta noble profesión. Desde sus orígenes la práctica estuvo marcada por la dedicación, el sacrificio y la solidaridad de quienes la ejercen, con la misión clara de cuidar la salud y vida de las personas que lo necesiten.
En Cuba, a finales del siglo XIX y durante la primera ocupación estadounidense, surgieron las primeras escuelas de enfermería, aunque sin una visión estratégica de salud pública. En Nuevitas, ciudad portuaria de gran relevancia, la atención primaria y hospitalaria dependía en gran medida de la participación femenina en el cuidado comunitario. Sin embargo, el personal capacitado era insuficiente para cubrir las crecientes necesidades de la población. Se sabe incluso que los partos eran atendidos por comadronas en domicilios y clínicas particulares.
Fue después de 1962 que llegaron las primeras auxiliares de enfermería formadas en cursos emergentes, como Flérida Sabatela Borla, Noelia Casa Abreu y Clara Mustelier Betancourt. Ellas trabajaron en un hospital con apenas 40 camas y servicios básicos. Cinco años más tarde, Sabatela y Casa Abreu se graduaron como enfermeras obstétricas, enfrentando largas guardias y la escasez de médicos gineco-obstetras. Su labor fue decisiva en la reducción de la mortalidad infantil en toda la región.
Entre las enfermeras de Nuevitas que han desempeñado un papel crucial en los servicios de salud, desde la atención materna hasta la terapia intensiva y la oncología, destacan Lázara Agüero Guadrón, Caridad Santana Serrano, Dania Romero Díaz y Moraima Martell Martell. También Idelia Hernández Pérez, dedicada al cuidado integral de pacientes oncológicos y salas maternas, y Esperanza Torres Fernández, fundadora de la terapia intensiva en el hospital general docente Martín Chang Puga. Sus trayectorias son ejemplo vivo de compromiso y profesionalidad.
La enseñanza es, igualmente, un pilar fundamental en el desarrollo de la enfermería local. Profesionales como Mariela Hernández Sainz, profesora de Ciencias Médicas y Licenciada en Enfermería; Yolepsi Hortensia Lechuga Domínguez, y el siempre recordado Francisco Malpica resaltan a través de sus investigaciones la importancia de un paradigma educativo basado en la experiencia práctica y el conocimiento científico.
Este modelo permite a las enfermeras adaptarse a los cambios del sistema de salud contemporáneo y participar en misiones internacionalistas que llevan el saber y la solidaridad más allá de las fronteras.
La enfermería en Nuevitas, mucho más que una profesión es una vocación eminentemente humanista, que ha evolucionado desde sus humildes comienzos hasta convertirse en un pilar esencial del sistema de salud local.
Por ello, la historia de sus protagonistas, sus luchas y logros constituyen patrimonio valioso que inspira a toda la comunidad y merece ser reconocido en cada rincón de este municipio camagüeyano.





