Mar, 026.- El arte, en todas sus manifestaciones, es siempre un espacio de creación, reflexión y resistencia. En Nuevitas la fotografía artística se ha convertido en una de las expresiones más significativas de esa intransigencia cultural, pues captura imágenes y relatos inéditos de la ciudad.
Recientemente transcendió el Salón D’ Proa, evento competitivo que reunió a la mayoría de los creadores visuales locales y presentó una veintena de obras. Este espacio visibilizó el talento nuevitero ante el mundo, además de reafirmar la importancia de las artes visuales como medio para fortalecer la identidad y resistir la homogeneización que impone la industria del entretenimiento.
En este certamen obtuvo lauros la joven fotógrafa Sonia Valdés Conde, comunicadora del Sectorial de Cultura y miembro del Club Juvenil de Radio Nuevitas. Sus propuestas expusieron una verdad desnuda, inmediata, que no dejó indiferente a nadie. Temas como la familia o los oficios tradicionales, entre ellos la pesca, aparecieron en primer plano. Aunque algunas de sus sugerencias fueron en blanco y negro lograron transmitir con acierto los colores fundamentales en la poesía de la vida.
Hablar del arte fotográfico en Nuevitas es contar historias que reclaman nacer, porque cada obra es un oasis donde artistas como Yordan Alonso, Yuset Torres, Geordanys Santana, Oscar Silva y Sonia Valdés crean con la libertad de sus ideales, sin quedar atrapados en la lógica del mercado. Esto resulta valioso en tiempos en que el consumo cultural se ve atravesado por la globalización y las plataformas digitales.
Así, estas imágenes mantienen un carácter comunitario, convirtiendo la cámara en herramienta eficaz para narrar la cotidianidad del puerto, las calles, la gente y los paisajes costeros. Cada imagen es testimonio que dialoga con los recuerdos y desafíos del presente.
Alegra la buena salud del arte fotográfico lugareño, si bien se avecinan nuevos retos para mostrar esas imágenes hermosas de Nuevitas, las cuales han sobrevivido al tiempo y al desamor.

Ojalá que de ahora en adelante las fotos más comentadas sean las que contengan más flores y menos espinas. Porque, cuando se vivan momentos difíciles, nunca se debe perder el deseo de construir una sociedad más culta y sensible.





