Feb, 2026.- La batalla en Cuba contra el uso indebido y el tráfico ilícito de drogas se asume por decisión política y gubernamental desde que triunfó la Revolución el 1ro de enero 1959.
Aquella voluntad se hizo compromiso y multiplicaron los esfuerzos para contribuir a la preservación desde la educación y la cultura.
Cerrar el paso al consumo de todo tipo de drogas, fármacos, multiplicar acciones, elevar la percepción del riesgo y el rechazo social al uso indebido de estas sustancias tóxicas, adictivas y destructivas es una necesidad vital, donde se involucra a la familia, la escuela, las organizaciones políticas y de masas, juveniles, estudiantiles, los medios de comunicación y el pueblo en general.
Por ello hay que sumar y multiplicar acciones por el bienestar familiar, de los niños, adolescentes y jóvenes para un futuro libre de este flagelo.
Urge poner los pies en la tierra con este tema, ya no se trata de consumidores aislados, cualquier familia puede ser víctima.
Las nuevas sustancias que circulan en el país, por ejemplo, el llamado 'químico' provoca convulsiones, disminuye el nivel de conciencia, provoca delirios y alucinaciones, síntomas graves que afectan a quienes la consumen por la gran capacidad de nivel de adicción.
La familia debe tener presente que no se trata solo de una sustancia, sino de una droga y constituye un peligro demostrado con suficientes evidencias y en algunos casos puede llegar a la muerte.
Es necesario mantener un constante, priorizado y severo enfrentamiento al tema y ampliar la labor educativa en los centros de enseñanzas y comunidades.





