Ene, 2026.- Llegó el día de la cirugía programada y con él un poco de miedo por los esfuerzos que requiere el periodo posoperatorio.
De igual modo afloró la inmensa fortaleza porque en breve conocería al nuevo integrante de la familia, un pedacito de ella que creció en su vientre por nueve meses.
Mientras esperaba entrar al salón dudó si solo sentía una rara sensación como efecto de la sonda temporalmente incorporada a su organismo o si a última hora estaban apareciendo las contracciones.
Una vez en el frío quirófano, la valiente mujer recibió el incómodo pinchazo con el que le suministraron la anestesia raquídea para adormecer parte de su cuerpo.
Poco tiempo después escuchó el llanto del bebé, un momento especial que, sin dudas, no olvidará jamás.

Aunque muchos consideran que la cesárea es la mejor opción para evitar el sufrimiento del trabajo de parto natural, el proceder implica dolores durante meses y la marca en el cuerpo con la cicatriz para toda la vida.
Aún así, con poco tiempo de recuperación la madre debe levantarse de la cama, y desde entonces asumir el cuidado del recién nacido durante los días y las noches.
Cada año el 14 de enero se celebra el Día de la Cesárea o del Parto por Cesárea para destacar la importancia del procedimiento médico y su impacto en la salud materna e infantil.
Llegue a todas las madres cesareadas el reconocimiento por su valía y demostración de amor, y el deseo de que sus hijos reconozcan que tenerlas es un privilegio.





