
Oct, 2025.- El combate contra las enfermedades debe ser muy apreciado para todos, ya que en el menor descuido estas aparecen y pueden acarrear problemas más graves.
Entre ellas las dolencias derivadas de alteraciones en el sistema digestivo, frecuentes cuando no se cumplen las medidas orientadas en cada caso, por lo que se impone extremar la vigilancia en la manipulación y elaboración de alimentos, así como su expendio a la población.
Durante la comercialización ambulatoria debe prestarse vigilancia a la cocción e integridad de los comestibles y que estos permanezcan en recipientes apropiados.
Es esencial que las vasijas tengan la higiene requerida y, desde luego, la calidad del agua con la que se friega.
Por otro lado, los desechos sólidos deben ser depositados en recipientes con tapas y evacuados diariamente para evitar la proliferación de roedores y vectores en los puntos de expendio.
Una cuestión muy puntual es la higienización de las manos de los manipuladores de los enseres, para lo cual urge disponer de sustancias que garanticen la desinfección de los utensilios.
Igualmente ocurre con la gastronomía del sector no estatal, donde se mantienen las mismas medidas higiénicas con mayor énfasis en los alimentos llamados de bajo riesgo epidemiológicos.
Hoy, cuando estamos expuestos a contingencias epidemiológicas diversas, corresponde a instituciones, trabajadores y pueblo en general contribuir al combate contra las enfermedades diarreicas agudas para así disfrutar de una excelente salud.





