Nuevitas, 3 ene.- El 2022 fue un año en el que la termoeléctrica 10 de Octubre, de este municipio al nordeste de Camagüey, validó lo acertado de ser conocida como el Caballo de Batalla del Sistema Electroenergético Nacional.
Y es que en medio de una difícil situación económica que impidió el acceso a financiamientos para nuevas inversiones y con tecnología obsoleta los trabajadores de la central demostraron que, cuando existe dedicación e inventiva, no hay obstáculos capaces de frenar la determinación de garantizar un servicio tan vital como lo es la generación de electricidad.
Las sobrecargas del sistema, en medio de un complejo panorama electroenergético, y las averías ocasionadas por la falta de mantenimientos y de piezas de repuesto no frenaron las ganas de aportar de los obreros, quienes laboraron sin descanso en cada oportunidad para propiciar la pronta sincronización de las unidades generadoras, logro del colectivo de héroes anónimos.
Mérito especial lo tienen los innovadores y racionalizadores, en cuyas manos y mentes descansan hoy las garantías para el funcionamiento de los bloques 5 y 6, y cuyos aportes significaron en el 2022 un ahorro de más de 10 millones de pesos solo por concepto de sustitución de importaciones.
Los motores de la termoeléctrica de Nuevitas rugen con fuerza, también, este 2023, un año que augura nuevos retos y proyecciones inversionistas en aras de mejorar su infraestructura, y que se recibe con iguales bríos y compromisos por parte de un colectivo laboral de cientos de obreros que no descansan cuando de garantizar el funcionamiento del Caballo de Batalla del Sistema Electroenergético Nacional se trata.





