Oct, 2020.- Desde inicios de la presente Serie Nacional de Béisbol el equipo Los Toros de Camagüey se ubica en los puestos cimeros de la tabla de posiciones, en gran medida su buen paso se debe a la labor de hombres que, madero en mano, no dan tregua a los lanzadores rivales.

Humberto Bravo Riquene es el encargado de abrir la tanda de bateo de los agramontinos, el joven se consagra como uno de los peloteros más completos que tiene actualmente Cuba, siendo parte de la élite en la mayoría de los departamentos ofensivos.

En lo que va de campaña, con promedio de .415, ha disparado 49 bambinazos en 118 turnos, por lo que es uno de los que más se envasa por su equipo, además de encontrarse en excelente forma física y ser de los peloteros más rápidos en el país.

“Este desempeño, en gran medida, se debe a la preparación que comenzó desde la etapa de la Covid-19, un trabajo fuerte en la preparación física que ha llevado a este buen inicio”, aseguró Humberto quien se mantuvo entrenando a pesar de las restricciones de la pandemia.

En cada juego es el primer bateador en enfrentar al pitcher rival, tarea nada fácil pero que hasta el momento ha sabido cumplir a cabalidad.

“Ya son varios años en series nacionales, cada temporada te brinda una experiencia nueva, tanto lo bueno como lo malo te ayuda para una próxima temporada.

Como primer bate trato de ver más lanzamientos para ver cómo está el lanzador en ese entonces. Ser quien abre el line up es complicado, pero serlo en un equipo tan bateador como lo es el actual subcampeón tiene un mayor grado de dificultad”, aunque Bravo parece sentirse cómodo en con esta labor.

”Es exigente pero a la vez me gusta porque me obliga a hacer mejor mi trabajo, a estar más en bases para poder producir más carreras para el equipo y me gusta mucho estar en ese turno”.

Con un total de 25 es el jugador de Los Toros que más bases por bolas recibe, lo que evidencia su buena vista y paciencia en el cajón de bateo.

“Los boletos y el buen resultado se debe a que cambie un poco el sistema de bateo, también enfocando desde el entrenamiento no tirarle a muchos lanzamientos malos”. Sus ganas de aportar al equipo no se quedan solo en dar hit o esperar a que le regalen las bases, si no se las dan, él las toma.

Apostando a su velocidad tiene ya nueve extrabases, mientras que en cinco ocasiones le ha robado a sus rivales alguna almohadilla.

“Tiene mucho que ver con la preparación que se hace antes de empezar una temporada.

Siempre he sido bastante rápido pero tengo que agradecer mucho a los entrenadores, principalmente al Dr. C José Ignacio que ha hecho un trabajo excelente con nuestra preparación física, junto a Luciano Mesa, también a los consejos de Darío Cid y Sergio Quesada y pues a mi padre que ha sido mi principal entrenador en toda esta etapa”.

El camarero de Los Toros, hasta el juego 30, había sacado 74 outs y pifiado en seis ocasiones, siendo la defensa el principal elemento a mejorar con miras a lograr superar la actuación de temporadas anteriores.

“Estoy trabajando cada día por sentirme más seguro a la defensa, por mejorar. Si cada jornada podemos ser mejor, nos toca trabajar, trabajar y trabajar, solo así el resultado debe llegar”.

Quienes siguen a la novena de la tierra de los tinajones se sienten felices con la actuación de su equipo y con el compromiso que se refleja en cada jugada de peloteros que, como Humberto Bravo, dejan todo en el terreno de juego para lograr una nueva victoria de su provincia.

“Lo primero para el equipo es llegar a estar clasificado entre los ocho, es el primer objetivo y después buscar el boleto a la final que ya le sentimos el sabor y queremos volver a disfrutarlo”.