Jul, 2021.- La isla de Cuba posee suficientes valores universales excepcionales para ser declarada Patrimonio de la Humanidad y Premio de la Dignidad.

A pesar del bloqueo económico, financiero y comercial impuesto por Estados Unidos de América durante más de seis décadas, la mayor de las Antillas contra vientos y huracanes ha conservado su patrimonio arquitectónico, natural y la soberanía que es atesorar sus raíces culturales e históricas.

El presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, en un discurso pronunciado en el emblemático Castillo de Chapultepec por el aniversario 238 del natalicio de Simón Bolívar, solicitó designar a Cuba Patrimonio de la Humanidad por su resistencia de 62 años a Estados Unidos y condecorar al pueblo con el Premio de la Dignidad.

A pesar del cerco esta isla antillana es ejemplo en el desarrollo cultural, deportivo, científico y social. Ocupa el primero lugar en el Caribe y el cuarto en Latinoamérica que más sitios tiene inscriptos en la lista del Patrimonio mundial.

Además de la conservación de su patrimonio, el pueblo de Cuba se mantiene firme ante los obstáculos impuestos por sucesivas administraciones de Estados Unidos.

En respuesta a las campañas de difamación orquestadas desde Estados Unidos y acciones desestabilizadoras promovidas por esa potencia del norte con el propósito de subvertir el proceso revolucionario en la ínsula, con la complicidad de grandes medios de comunicación en el mundo, ha surgido un amplio movimiento de respaldo al archipiélago caribeño, cuando personas solidarias marcharon durante el fin de semana en cerca de 40 ciudades de 28 países para exigir el levantamiento del bloqueo de Estados Unidos a Cuba.

Suficiente mérito tiene la Perla de las Antillas para merecer la condición de Patrimonio de la Humanidad y Premio de la Dignidad, propuestas del presidente mexicano respaldada por cientos de personas.

En el orden patrimonial ha sido distinguida por Naciones Unidas al poseer reservas naturales, de la biosfera, paisajes naturales, parques nacionales y áreas vírgenes protegidas, junto a su potencial inmaterial.

Posee, con orgullo, un capital casi único en la región, reflejado en las primeras ocho villas fundacionales, que preservan su arquitectura original y otras ciudades y sitios declarados Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Especial atención se presta a la protección del medio ambiente a través del proyecto científico del archipiélago Sabana-Camagüey, iniciado en 1993, cofinanciado por el Fondo Mundial de Medio Ambiente, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y el Gobierno cubano.

Para la inscripción la UNESCO exige cuatro elementos indispensables: el valor universal excepcional, autenticidad, integridad y análisis comparativo, aspectos palpables a lo largo y ancho de este verde Caimán.

Al pueblo de Cuba le sobran atributos para merecer el Premio de la Dignidad con el bloqueo más prologado en la historia de la humanidad.