Mar, 2021.- Durante casi veinte años la artesana artista camagüeyana Addis Isabel Aguilar se dedica de forma sostenida a la recreación pictórica de objetos inanimados extraídos de la vida cotidiana (Naturaleza muerta), convirtiendo flores, frutas, semillas, vasijas, botellas, ramas de árboles, corales, conchas y hojas desechadas en obras de arte. Es una defensora de la naturaleza y de los símbolos patrios que está presente en sus acciones.

Consta en la historia que los orígenes de la representación pictórica de objetos inanimados se remontan a las caracteres de “ofrendas de alimentos griegos, que se hallan generalmente en mosaicos griegos y romanos, con un fin decorativo; pero la naturaleza muerta apareció como género independiente recién en el Renacimiento, y en un principio fue considerado inferior en comparación al retrato o las alegorías”.

Fue a partir de 2002 que Addis Isabel se interesó por este arte en la ciudad cubana de Camagüey, cuyo centro histórico es Patrimonio Cultural de la Humanidad. Ha participado en seis exposiciones personales y doce colectivas, entre las que sobresale el Salón Acalarre 2004, auspiciado por la filial camagüeyana de la Asociación Cubana de Artesanos Artistas (ACAA), evento en el que su proyecto alcanzó mención.

Revela la creadora que desde niña recogía las hojas y flores secas y las guardaba entre las páginas de sus libros para darles vida. “Me dolía mucho verlas descomponerse en el suelo o que las tiraran. Posteriormente, ya adulta, mi hijo que es ceramista, me informó que se impartiría un curso sobre Naturaleza muerta en la sede de los artesanos e inmediatamente me incorporé”.

Añadió que existe disimiles formas de la Naturaleza muerta: prensada y seca en cuartos oscuros para luego trabajar en cuadros y en adornos florales, entre otras maneras. “Es para mí volver a darle vida a algo que está muerto. En mis manos retorna a la vida”, aseguró al sitio digital nacional de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).

Por su consagración y calidad de su labor en ese arte pictórico en el que convergen el diseño, el cromatismo y la iluminación (“para producir un efecto de serenidad, bienestar y armonía”), en 2003 obtuvo premio en el Concurso de Artes Manuales Amor y manos, que organizó la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey.

Addis Isabel es miembro del Proyecto Colibrí de Arte Miniaturista, adjunto a la Sociedad José Martí, en la suave comarca de pastores y sombreros, bajo la acertada, activa y entusiasta batuta de Nazario Salazar Martínez, convertido en un amplio movimiento que agrupa a más de un centenar de personas en toda la provincia.

Con habilidad y estética la artesana artista Addis Isabel Aguilar decora jarras de barro con semillas y otros elementos de la vida cotidiana. Defiende la convicción de que “la naturaleza es bella y que todos la debemos cuidar”.

 

“Es para mí volver a darle vida a algo que está muerto. En mis manos retorna la vida.”

“Es para mí volver a darle vida a algo que está muerto. En mis manos retorna la vida.”

 

Convierte botellas, ramas de árboles, corales, conchas y hojas desechados en obras de arte

Convierte botellas, ramas de árboles, corales, conchas y hojas desechados en obras de arte.

 

Defiende con convicción que “la naturaleza es bella y que todos la debemos cuidar”.

Defiende con convicción que “la naturaleza es bella y que todos la debemos cuidar”.

 

En mis manos retorna a la vida

En mis manos retorna a la vida.

 

Fue a partir de 2002 que Addis Isabel se interesó por este arte en la ciudad cubana de Camagüey

Fue a partir de 2002 que Addis Isabel se interesó por este arte en la ciudad cubana de Camagüey.

 

Me dolía mucho verlas descomponerse en el suelo o que las tiraran

Me dolía mucho verlas descomponerse en el suelo o que las tiraran.

LA REVISTA COLOMBIANA PRIMICIA PUBLICÓ LA RESEÑA: