La Habana, 17 jul.- El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reafirmó hoy que su país es de amor, paz y solidaridad, y convocó a la ciudadanía a ponerle corazón a la obra común.
En un acto frente a más de 100 mil habaneros, el mandatario de la nación caribeña exhortó a buscar las causas profundas de la violencia que emergió el pasado 11 de julio, cuando grupos de personas provocaron disturbios y actos vandálicos en diferentes ciudades.

La Revolución cubana borró para siempre las semillas de la maldad, del odio, del deshonor y del crimen, dijo el jefe de Estado y añadió que por esa razón es importante indagar en las razones que hizo brotar la violencia ante las necesidades.

Asimismo, llamó a cumplir la labor pendiente para que predomine en la herencia cubana el gen de los bravos, de los honestos, de los justos, de los honorables, de los alegres hijos de la isla antillana.

Díaz-Canel reiteró el compromiso de trabajar y exigir por el cumplimiento del programa de gobierno aprobado y sostuvo que se revisará a la luz de los posibles errores que pudieron cometerse, fundamentalmente en los dos últimos años de presiones intensas.

'Vamos a ponerle corazón a la obra común, un corazón del tamaño de nuestras dificultades', sostuvo el mandatario y agregó que juntos los cubanos pueden hacer avanzar el país de forma soberana e independiente.

Cuba es de amor, de paz, de solidaridad, y de todos los que, estén donde estén, trabajan por verla avanzar con sus propias piernas y sus propios brazos hacia un destino de prosperidad posible, concluyó.