La Habana, 14 mar.- Las bondades que puede proveer la inversión extranjera, elemento identificado como fundamental para el desarrollo de Cuba, no son ajenas al sistema agropecuario nacional.

Es este, justamente, uno de los sectores más urgidos de altos montos de capital para favorecer el acceso a materias primas, facilitar la modernización de la tecnología y lograr producciones cuyos niveles disminuyan la abultada factura de importaciones.

En diálogo con Susana Villar, jefa del Departamento de Negocios del Ministerio de la Agricultura, se conoció que en estos momentos, por ejemplo, se busca dividir los proyectos en etapas, de modo que no precisen de grandes montos de financiamiento desde el inicio.

Según dijo a Negocios en Cuba, se ha estado examinando qué costo de inversión permitiría iniciar los planes e ir creando las condiciones de manera paulatina, tras lo cual algunas compañías extranjeras se han mostrado interesadas.

Villar especificó que en ese portafolio poseen 33 programas, pero muchos serían replicables en varios escenarios del país, como sucede con la producción de pollo, ya que ese único ejemplo puede ser ejecutado en diez provincias.

Reveló que, actualmente, en sus diferentes fases, desde la evaluación de la oportunidad hasta la presentación del expediente al organismo rector, existen 57 proyectos que incluyen muy diversas inversiones, como bioeléctricas, miel y carbón.

El camino ya recorrido

Entre 2018 y 2020 fueron aprobados cuatro programas de negocios de inversión foránea, detalló la directiva.

El primero resultó ser una empresa mixta nombrada Tropical Contramaestre, en la oriental provincia de Santiago de Cuba.

Se le dio luz verde en 2018 para el procesamiento de cítricos y, al año siguiente, estuvo inmersa en el proceso inversionista que aún no concluye, pues se previó por etapas. Sin embargo, durante 2020 comenzó su producción, con surtidos destinados al mercado nacional y a la exportación.

Otros dos proyectos se vinculan con la obtención de carne de cerdo, acotó la funcionaria.

En Cienfuegos quedó constituida la empresa mixta denominada Porcien, que se halla en el periodo de estudio de factibilidad, luego sobrevendrán el proceso inversionista y las operaciones.

La segunda se nombra Cerdos, en la provincia de Mayabeque y, pese a estar aprobada, no ha conseguido instituirse por causa de que a los socios, que son alemanes, se les ha imposibilitado su presencia en el territorio insular debido al avance de la pandemia de la Covid-19.

Si bien el año pasado se instrumentó una nueva normativa que permite fundar empresas mixtas a través de videoconferencia, en este caso los inversores precisan acudir al país con el financista y evaluar una serie de condiciones que viabilice la creación de la entidad, reveló.

Para cada uno de esos negocios, puntualizó, se prevé el otorgamiento de un capital en función de fortalecer la base productiva que, en tal contexto, es aquella que genere el alimento animal, o cualquiera que sea la materia prima capaz de satisfacer luego la demanda requerida.

Otra empresa aprobada es una bioeléctrica en la provincia de Las Tunas, de conjunto con una firma de Trinidad y Tobago cuyos inversionistas, dada la situación sanitaria–y aun cuando se crearon todas las condiciones para constituirla por videoconferencia, han alegado una serie de dificultades referidas a la disponibilidad de los recursos financieros, ahondó.

Para estos cuatro proyectos se prevé un monto estimado de inversión, en el periodo 2020-2025, de 352 millones de dólares.

Además, expuso, hay otros cinco en fase avanzada de negociación calculados en 375 millones de dólares.

Estos incluyen la producción de carne de pollo en las accidentales provincias de Pinar del Río, Mayabeque y Artemisa, otro concerniente a la masa vacuna en Turiguanó, en el central territorio de Ciego de Ávila, y un quinto para la obtención de cítricos y frutales a partir de un programa ya iniciado en arándanos.

La directiva esclareció que en este sector es cardinal buscar flujos de capital que resulten integrales y coherentes que permitan robustecer las bases productivas –que han estado durante muchos años sometidas a una escasez de recursos financieros y limitadas en su desarrollo– y, al mismo tiempo, dotarde tecnologías a las empresas agropecuarias para el procesamiento óptimo de la materia prima generada.

Ante más bloqueo, mayor determinación

Si bien la funcionaria reveló con cuánto denuedo se trabaja en función de atraer capital foráneo, subrayó que el recrudecimiento del bloqueo económico, financiero y comercial de Estados Unidos contra Cuba, agravado bajo la Administración del expresidente Donald Trump, acarreó obstáculos mayúsculos.

Después de la activación del Título III de la Ley Helms-Burton–en 2019– que vuelve a las inversiones susceptibles de ser demandadas en tribunales de la vecina potencia norteña, dijo, varias operaciones fueron desestimadas.

De otro lado, en razón de las consecuencias nocivas del bloqueo, Cuba está clasificada como un país de riesgo a los efectos del financiamiento, y varias negociaciones no se pudieron concretar porque la contraparte no logró cumplir los objetivos de honrar los flujos de capital requeridos, aun cuando mantenía el interés.

Reveló que hubo un total de siete proyectos que, ya en etapas avanzadas de concreción, se detuvieron dada la aplicación del Título III y otras incidencias relacionadas con la gestión de fuentes financieras.

Paralizadas por las mismas causas resultaron otros 17, en fases de identificación de inversionistas.

Estos incluían planes para la producción de resina de pino y sus derivados, y la construcción de bioeléctricas en Pinar del Río y Camagüey, por solo poner algunos ejemplos.

A la par, dada la trascendencia de la cruenta política norteamericana, los hombres de negocios ávidos de establecerse en la isla recurren a un sinnúmero de herramientas legales, una especie de andamiaje jurídico que ralentiza los procesos, evocó.

No obstante, enfatizó que no se detiene el trabajo con socios potenciales mientras que se identifican otros interesados.

Villar afirmó que, por fortuna, ante el surgimiento de escollos relacionados con la inversión foránea, el país también perfecciona los mecanismos asociados.

Ahora, ejemplificó, ya se encuentra vigente la normativa sobre las hipotecas, que sirve como garantía para el financiamiento, y con ese mismo propósito está la disposición concerniente al fideicomiso.

Una de las mayores fortalezas ganadas, sostuvo, es la capacitación alcanzada por los grupos involucrados en los procesos de inversión, lo que le posibilita afirmar que hoy el organismo se halla en mejor situación respecto al personal calificado para enfrentar una negociación.

Ofertas llamativas

'Nos hemos dado a la tarea de evaluar propuestas novedosas que permitan la atracción efectiva de la inversión extranjera dentro del sector', declaró Villar.

Una cuestión esencial en la que se trabaja, valoró, es alcanzar el objetivo de que las entidades productoras se involucren de modo activo en los programas.

De acuerdo con Villar, se han dado a la tarea de que esa base, cuya mayor proporción está cubierta por cooperativas, pueda llegar a participar directamente en la inversión extranjera,lo que resultará beneficioso para esas figuras y satisfará un reclamo de quienes aportan el capital.

Inmersos en adaptarse a los parámetros que el ordenamiento monetario impone a todas las actividades del país, la funcionaria aseguró, además, que ambicionan la concreción de proyectos con un componente de exportación porque es la manera de generar liquidez y facilita la recuperación de lo invertido.

En ese caso están diversos rubros como cacao, café, miel, productos maderables, granos, piña, piensos para alimento animal, leche bufalina, carne de conejo y ovina, entre otros.