Abr, 2021.- Tiene por cuna la tierra de las piñas (central provincia cubana de Ciego de Ávila), por casa la ciudad industrial del nordeste camagüeyano, Nuevitas, desde fines de 2008, cuenta vía WhatsApp desde la República de Haití el doctor Nelson Méndez Jurjo, especialista de primer grado en Higiene y Epidemiología.

"Llegué a Nuevitas y en 2009 me incorporo a trabajar en el hospital general docente Martin Chang Puga como epidemiólogo, laboré de igual modo en el servicio de Urgencias y me diplomé en Nefrología y Hemodiálisis, sala donde presté servicios durante un período y en Administración Pública.

A finales de 2017 asumo la subdirección de Asistencia Médica hasta febrero de 2018 que ocupo entonces la dirección de la institución hasta noviembre del pasado calendario.

La conversación en línea y conozco de su arribo al país caribeño y sus primeras experiencias “A nuestra llegada a Haití, el 16 de diciembre de 2020, fui a trabajar por indicación de la Coordinación Nacional como epidemiólogo del departamento Oeste en la capital Puerto Príncipe y por necesidad también de la misión cubana asumo de forma simultánea la dirección de la Casa Milagro, inmueble de tránsito en ese hermano país que recibe a los colaboradores de la Isla al llegar o como escala cuando van de regreso a la Patria.

En el caso del departamento Oeste, uno de los más grandes del país con siete posiciones, tiene enclavado el Centro Nacional de Ortoprótesis, donde se confeccionan varios artificios para un grupo de necesidades que tiene la población de adquirirlos y de forma gratuita entregados por Cuba a estos pacientes que son pobres”, significa el doctor Nelson.

Publicado por Nelson Mendez en Martes, 16 de marzo de 2021
Publicado por Nelson Mendez en Martes, 16 de marzo de 2021

Las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones y sus facilidades fungen de herramienta periodística para conocer más acerca de la cultura haitiana, y Méndez Jurjo envía su próximo audio.

“Los hábitos y costumbres los llevan arraigados desde hace varios años y se ha complejizado en muchas ocasiones cambiarlos, pero el personal de Salud de la mayor de las Antillas y de servicio que se encuentran laborando en los diferentes hospitales comunitarios de referencia dan lo mejor de sí para resolver las situaciones de los nativos haitianos”.

De su labor diaria comenta el galeno avileño-nuevitero “He tenido la dualidad de trabajar en la parte directiva, y de igual modo, en la atención directa a los pacientes, realizar pesquisas en las comunidades e incluso prestar servicio en la zona roja y de ser necesario lo asumo nuevamente porque forma parte de la preparación que recibimos los médicos cubanos”.

Es el choque con una realidad diferente, afirmó, y graba su siguiente respuesta “Una de las cosas que más nos impacta acá, incluido en la capital, es ver a los niños en las calles pidiendo limosnas, madres con situaciones extremas de pobreza y jóvenes sin estudiar que hasta integran bandas; violencia, drogas y la imposición de pago en algunos hospitales para ser atendidos, evidencias de que aún no se ha logrado estabilizar la situación social en Haití”.

Y se impone una última interrogante,  su sentir en esta misión que lleva salud y amor hasta Haití “Para mí ha sido un honor estar cumpliendo esta misión en esta nación donde la brigada médica cubana no escatima esfuerzos para servir.

Me siento muy orgulloso de representar a Cuba y mi gente, por eso llevaré la responsabilidad que hoy tengo con la mayor dignidad y decoro”.

Algún mensaje para sus colegas “Transmito a los médicos, enfermeras, técnicos que no escatimen esfuerzos por salvar las vidas humanas de quienes necesiten de nosotros”.

Emocionado, entusiasta como cuando se dirigía a sus trabajadores en cualquier escenario del hospital nuevitero, el doctor Nelson, habla de su país y contagia orgullo, es otro de los valientes que van por el mundo sanando heridas y repartiendo amor a nombre de la salud cubana, vuelvo a escuchar sus respuestas y solo me queda agradecerle por su tiempo y felicitarlo por la darle un beso al mundo y nada más… de Buena Fe.

 
 

Publicado por Nelson Mendez en Miércoles, 17 de marzo de 2021