Mar, 2021.- Conversar con él es verle emocionarse, a pesar de que parte de su rostro esté cubierto por el nasobuco. Se siente en su voz.

“Opté por la carrera de Medicina gracias a la oportunidad que dio la Revolución en los Cursos de Superación Integral para Jóvenes. Es la carrera más sacrificada que existe y pienso que quien la estudia debe primero ponerse en lugar del paciente y pensar en cómo se siente para después poder atenderlo”.

Ibrahin Adán Larrosa es un nuevitero especialista de primer grado de Medicina General Integral con categoría de profesor instructor, además de diplomado en Medicina Natural y Tradicional china.

“Después que me gradué de Medicina opté por otras especialidades que no pude terminar pero determiné ser médico de familia que concluí con honores”, refiere.

RECUENTO DE MISIONES INTERNACIONALISTAS: BRASIL Y CATAR

“En el año 2018 cumplí durante seis meses misión internacionalista en la República Federativa de Brasil, donde presté servicios en una región indígena en la que trabajaba 20 días y descansaba otros 20.

Las jornadas laborables eran muy difíciles, solo contábamos con una hora de fluido eléctrico por la noche.

Tenía que viajar por ocho horas desde la ciudad en que vivía y luego cinco horas en una canoa con motor hasta llegar a la aldea de Kato y atendía a la población de allí. En la etnia de los murucú había tres aldeas más que debía atender.

Eran 20 días para atender a toda la población y los diferentes grupos de embarazadas, niños y adultos mayores.

Las principales enfermedades que existían eran las respiratorias y las diarreicas agudas debido a que consumían el agua directamente del río sin hervirla, y las comidas eran principalmente peces hervidos y harina.

Tuve que interrumpir la misión por la decisión del presidente de Brasil (Jair Bolsonaro) y a mi regreso continué trabajando en Nuevitas en la atención al Programa de Donaciones de Sangre.

Por mi desempeño tuve la oportunidad de ir a La Habana a recibir un curso de idioma francés porque integraba un grupo con vistas a viajar a Argelia, y al iniciar la pandemia de la COVID-19 por decisión de Cuba integré la brigada Henry Reeve y viajé a Catar a cumplir misión internacionalista.

Allí permanecí por cinco meses, vivía en Doha y me trasladaba todos los días hasta el Cuban Hospital que se encuentra a una hora de viaje en guagua. Atendía a pacientes con el nuevo coronavirus a través del uso de un sistema informatizado para almacenar toda la información referente a esos casos.

El 18 de diciembre regresé a la Isla con el honor del deber cumplido y en estos momentos aporto mis conocimientos como trabajador del sector de la Salud atendiendo la COVID-19 en la Dirección Municipal del ramo”, comenta a Radio Nuevitas.

EXPERIENCIAS

“Considero que todas mis experiencias han sido bonitas porque se interactúa con otros pacientes, conoces otras culturas, diferentes dialectos e idiomas y tengo la satisfacción de que ellos sienten que son bien atendidos por un profesional.

Una vivencia difícil fue cuando tuve que salir con un paciente con angina de pecho a las 10 de la noche en una canoa y al llegar al borde del río y alumbrar con una linterna se veía el río lleno de ojitos, al preguntar si eran ranas me dijeron que eran yacaré (caimanes).

Eran cinco horas de recorrido para llegar al municipio donde estaba el hospital en el que atendían a los indígenas, y en el camino fue necesario le hiciera una reanimación cardiopulmonar y el paciente llegó vivo y aún lo está.

Siempre cuento con el apoyo de los familiares de los pacientes con respecto a las decisiones que tome porque saben que es mi profesión y es lo que me gusta”.

Con su actuar conste este lugareño pone a la Medicina en primer lugar, por eso goza del cariño de quienes se asienten atendidos y curados del alma por Ibrahim.