Ene, 2021.- "Hoy por hoy me siento muy orgullosa de haber trabajado tantos años en la sede municipal de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), organización a la que le debo mucho y todavía sigo luchando porque no me decaigo".

Conversar con Rebeca Smith Santaló es como volver el tiempo atrás y revivir cada momento que atesora en su memoria: "Comencé en el año 1969 como secretaria general del distrito sur de Nuevitas —eran dos, sur y norte—, que posteriormente se unificaron y quedo como secretaria general del municipio hasta que se reorganizan los bloques y las delegaciones.

Estuve 25 años de trabajo ininterrumpido como cuadro en la FMC con una labor estable, donde logramos crear el batallón de Las Marianas en 1970 que le dio un auge a las nueviteras porque estábamos en la lucha por su incorporación al trabajo, en ese sentido comenzamos por los círculos infantiles y luego la superación cultural y técnica, y la organización siguió su atención a las mujeres”.

Rebeca Smith refiriere, asimismo, que “Cuando ingresé a las filas de la Unión de Jóvenes Comunistas comenzaron las movilizaciones en Senado (actual consejo popular del municipio camagüeyano de Minas), donde en equipo estuvimos abonando el campo porque en la unión está la fuerza.

Me incorporo como miembro del Secretariado provincial en el que me mantuve por tres mandatos y, además, miembro no profesional del Buró Municipal de Partido Comunista de Cuba en dos mandatos también”, agrega en emotivo diálogo.

“Entonces se comenzó a intencionar la incorporación de las mujeres en la Asamblea del Poder Popular, lo que se evidencia hoy al tener en cuenta que han llegado a ocupar cargos en el Gobierno como presidentas, gobernadoras y otros funciones importantes”.

Y agrega “También fui miembro no profesional del Comité Nacional de la FMC y luego miembro efectivo, que es cuando más me relaciono con Vilma Espín, quien me entregó la medalla 23 de Agosto y la Ana Betancourt, en La Habana”, lo dice con emoción Santaló.

“Las visitas de Vilma a Nuevitas fueron muy estimulantes, hizo un recorrido por todas las instalaciones del hospital general docente Martín Chang Puga, asistió a reuniones con las féminas en el Microdistrito, participó en actividades en la Central Termoeléctrica 10 de Octubre y en el teatro de la Fábrica de Fertilizantes y Plaguicidas (hoy Empresa Química Revolución de Octubre)”.

A la pregunta del significado para ella que encierra la palabra Revolución no duda en responder rápidamente “Para mí, la Revolución es mi vida, lucho con mucho amor aunque ya un poco limitada por la edad, pero soy miembro de la dirección del núcleo de los jubilados, en los Comités de Defensa de la Revolución a los que pertenezco soy la vigilante, y en la FMC encamino todas las tareas junto a la secretaria”.