Feb, 2020.- Cada nuevo febrero los nueviteros nos preparamos para vestir las mejores galas a las puertas del cumpleaños de la otrora villa. Con ese fin se llevan a cabo múltiples actividades que llenan las noches y los días de una intensa semana de derroche cultural, pero ya no es posible materializar ese propósito sin las pericias de un singular personaje devenido en mascota de la ciudad: el “dragón Fernando”.

Este personaje, que debe su nombre al de la villa de San Fernando de Nuevitas, surgió del ingenio de un grupo de artistas en la década de los 80 del pasado siglo XX, y cual animal de grandes dimensiones se asoma cada noche desde lo alto de uno de los más importantes edificios de Nuevitas, para en medio de la llama y los efectos producidos por la pirotecnia, después de gruñir, anunciar las principales actividades de la jornada y felicitar a algunos de los más pequeños moradores de la ciudad.

La imaginación llevó a sus creadores a trasladarse en el tiempo hasta la época en que el entorno citadino era asediado por corsarios y piratas, quienes venían hasta aquí en busca de fortuna y aventura y arremetían contra la ciudad, arrasándolo todo por doquier, entonces, de entre las aguas del mar, muy cerca de los Ballenatos -islotes ubicados en el centro de la bahía- salió estrepitoso y con fuerza sin par un gigante dragón que con sus temibles llamas ahuyentó a los impostores.

El 28 de febrero de 1828 se le concede a San Fernando de Nuevitas el título de cabecera debido a su privilegiada posición geográfica, condiciones topográficas y de salubridad, y se decreta que radique en la Caridad del Guincho, desde entonces esta ha sido una fecha recordada por los moradores de este territorio del nordeste camagüeyano.

En el marco de estas actividades se homenajean los lugareños ausentes: personas destacadas que residen en otros lugares de la geografía cubana, se entregan títulos de Hijos Ilustres y Distinguidos, Huésped Ilustres y Distinguidos y Colectivos Distinguidos a los que con su vida y obra se hayan hecho acreedores a ellos y sesiona de manera extraordinaria y solemne la Asamblea Municipal del Poder Popular, con el único propósito de celebrar el aniversario de la ciudad.

Recientemente y con el interés de reforzar los elementos identitarios que nos caracteriza, no pocos han propuesto sustituir  el vetusto dragón por un hermosos cangrejo, típico de la fauna citadina y que su marcada presencia hiciera de quienes visitaran a esta localidad nos bautizaran con el apelativo de cangrejeros, pero mientras esta rica polémica llegue a su feliz final, seguiremos cada noche en la Semana de la Cultura Nuevitera disfrutando de la aparición del querido Fernando.