Camagüey, 16 sep.- “La provincia tiene un resultado inverso a lo esperado, lo reflejan los números de casos y de fallecidos, que son los dos indicadores más importantes para medir la efectividad de lo que estamos haciendo”.

Así lo afirmó a su llegada a este territorio el Ministro de Salud Pública en Cuba Doctor José Ángel Portal Miranda, quien apuntó que ya “Camagüey debía tener un comportamiento sostenido hacia la disminución a partir de todas sus acciones y esa es la razón por la que estamos aquí”.

El titular del sector que conduce el enfrentamiento a la COVID-19 en el país, mostró su preocupación por el incremento de los contagios, sobre todo en municipios que se han complejizado en la última etapa.

Además, señaló que - aunque es cierto que la letalidad ha tenido un discreto decrecimiento- el número absoluto de fallecidos aumenta, factores que llamó a mirar todos los días para valorar si va o no por buen camino lo que se hace.

Portal Miranda observó que mientras el gráfico que ilustra el seguimiento a la pandemia tenga forma de serrucho, con constantes aumentos y disminuciones, no se está enfrentando correctamente al nuevo coronavirus en tiempo real, no hay control de la enfermedad y las acciones indistintamente no son efectivas.

 Al respecto, explicó que la transmisión de la cepa Delta es tan elevada que las provincias estaban aprendiendo a controlar las cepas anteriores cuando esta apareció y se dificultó mucho el control al infestar de ocho a 12 personas por cada positivo detectado, por lo que insistió en la importancia de la prevención.

En este particular dirigió el primer punto de atención a la comunicación, indispensable para generar la conciencia de peligro en la población, y que debe estar ajustada a las características de los habitantes de cada localidad y ejercerse adecuadamente en centros laborales e instituciones, pues se trata de una lucha en que cada organismo y organización tiene responsabilidades.

Con el propósito de evitar el contagio, el Ministro de Salud Pública refirió varios ejemplos que constituyen alertas, como la restricción de la movilidad después de determinado horario corto, por ejemplo, al mediodía, en un menor tiempo están todos en la calle, porque tienen que salir a buscar lo que necesitan, y entonces la población está más expuesta a enfermarse.

Agregó a ello, el cuidado de las colas que  muchas veces se centra en la protección a la entrada de las instalaciones, cuando en realidad el peligro no está en los que entran, sino en quienes permanecen afuera esperando.

También en ese sentido, elogió que en la vacunación, esencial para proteger, la provincia está muy avanzada y convidó a no perder un solo minuto con los grupos que faltan, sobre todo los niños, pues el objetivo del país es que en el mes de septiembre toda la población de más de dos años que es incluible tenga al menos su primera dosis y de acortar los tiempos de inicio dependerá  que lleguen a la tercera en un intervalo menor.

A las pesquisas, otro punto álgido en el enfrentamiento a la COVID-19, dedicó igualmente precisiones el titular de la esfera de la salud, referidas a que la tarea no debe quedar a cargo del médico y la enfermera de la familia, quienes ya tienen demasiadas responsabilidades con los pacientes de esta y otras enfermedades, por lo que puede jugar un mayor rol el grupo comunitario.

El directivo se preocupó, asimismo, por la necesidad de incrementar el número de consultas para sintomatología respiratoria, con el refuerzo de tecnólogos que apliquen los test para disminuir los tiempos de espera, junto a la oportunidad de empezar a tratar de inmediato a un paciente contagiado, en lugar de mandarlo a casa a esperar un resultado de PCR que puede tardar días.

Añadió que todos los meses, Cuba destina millones de dólares para los exámenes de PCR y que a veces no son necesarios, porque si coincide la evaluación epidemiológica y clínica de un caso con un test positivo, es inminente que se trata de un paciente con COVID-19 y hay que decírselo y enviarlo a un centro si es necesario o a casa, con las explicaciones de lo que necesita que muchas veces, en los vacunados de menor riesgo, no incluye tratamiento siquiera con nasalfeón.

Más adelante, subrayó que merecen especial atención el transporte, la asistencia médica en los centros adjuntos  a hospitales que debe ser como la del propio centro hospitalario, la pertinencia de cada tratamiento y la información al paciente, quien además necesita sentir que el médico lo visita, se preocupa y lo toca.

A la población, le recomendó no abusar de medicamentos que no son necesarios salvo por una afección compleja, como el Rosefín y la Azitromicina, innecesarios en una normal evolución del coronavirus, pues luego otra enfermedad puede requerirlo y ya el organismo no lo asimilará y se perderá la oportunidad de emplear un antibiótico de gama alta.

Portal llamó de manera especial a apoyar cada vez más al personal de salud que enfrenta directamente el virus, pues “la mayoría de ellos hace un esfuerzo increíble, en medio del calor, el riesgo y el miedo, y detrás de todo ese esfuerzo, lo que tengamos tenemos que dárselos con amor, sabiendo que van a seguir entregando lo mejor por la salud del pueblo camagüeyano”.

José Ángel Portal Miranda, ratificó a su paso por este territorio la certeza de que Camagüey puede, con empeño, compromiso y experiencia controlar el impacto de la COVID-19 y que del mejor funcionamiento de todo lo señalado dependerá también que las personas crean cada vez más en el sistema de salud y la gestión del gobierno y que se cumplan los propósitos esenciales de contener la propagación y salvar las vidas.