Camagüey, 16 sep.- El predominio de la cepa Delta del SARS-CoV-2 en Camagüey y su alta transmisibilidad en el territorio continúan como asuntos de máximo seguimiento por parte de las autoridades en este territorio, las que mantienen el chequeo de las medidas aprobadas y toman nuevos acuerdos para tratar de frenar la propagación de la epidemia.

Este miércoles, en el habitual encuentro del Grupo Temporal de Trabajo para el control y enfrentamiento a la COVID-19, se informó que siete pacientes que se encuentran en estado crítico presentan esa variante genética del nuevo coronavirus, la cual presenta mayor riesgo de transmisión y letalidad a nivel mundial.

Ariel Santana Santiesteban, primer secretario del Partido Comunista de Cuba en la provincia, aseguró que se demanda una mayor vinculación de la Atención Primaria de Salud con la comunidad, el completamiento de la fuerza laboral, la efectividad de la pesquisa diaria y el suministro y control de los medicamentos en cada área de salud.

Por su parte el doctor Juan Llambías Peláez, director del Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología explicó que los 753 casos positivos tuvieron seis mil 174 contactos, de ellos tres gestantes para un acumulado de 79 embarazadas en lo que va del presente mes.

También se informó acerca de las mil 700 personas detectadas con sintomatología sugestiva de la COVID-19 y sobre los 51 pacientes que se encuentran en las terapias intensivas.

Se informó, además, que la tasa de incidencia es de mil 169 por 100 mil habitantes y siete municipios están por encima de la media provincial.

En la reunión se evaluó el desempeño en los municipios de Esmeralda, Jimaguayú y Minas ante las elevadas cifras de contagiados en los últimos días y la responsabilidad que compete a los factores comunitarios.

Asimismo, se resaltó la labor de los consejos populares donde se labora para controlar los contactos de los casos positivos que hoy se encuentran en los domicilios para evitar la dispersión de la enfermedad.

En otro orden se aseguró que comenzará la distribución de los módulos alimenticios donados por otros países, lo cual se iniciará por las bodegas del distrito Ignacio Agramonte, en la capital provincial, y paulatinamente se harán llegar a todos los núcleos familiares.