Camagüey, 27 jul.-  El ensayo clínico Ismaelillo con la vacuna anti-COVID-19 Abdala que transcurre en esta ciudad, se reafirma como otro ejemplo de la labor altruista de Cuba y de sus científicos por garantizar la salud de la población infantil.

Así expresó a la Agencia Cubana de Noticias, Leydis Toledo Gómez, madre de uno de los niños inmunizados durante la fase II del estudio en adolescentes de 12 a 18 años, el cual incluye a otros 300 agramontinos, tras los buenos resultados de seguridad del fármaco comprobado en la etapa anterior con similar cantidad de sujetos.

La joven maestra reflexionó sobre su disposición y la de los integrantes de la familia a favor de que el niño participe en el ensayo, pues de este dependerá poder tener una vacuna efectiva en los más pequeños de casa en Cuba y otras partes del mundo.

Reconocen esfuerzo de científicos en Cuba para inmunizar a población infantil

Todos debemos valorar sobremanera y agradecer el esfuerzo que realizan los investigadores y el personal de salud, en medio de muchas limitaciones derivadas del bloqueo económico y financiero de Estados Unidos contra Cuba, y la propia situación de la COVID-19.

Me siento bien, feliz por tener la vacuna en mí, dijo Kenet Tomas Toledo, voluntario de 14 años y alumno de la escuela secundaria Silverio Blanco, quien está contento también porque su hermana, de menor edad, será una de las voluntarias del estudio próximamente.

Con esto podemos ayudar para que luego otros niños y mis propios compañeros de aula puedan inyectarse, expresó durante el tiempo de observación en el policlínico Ignacio Agramonte.

Por su parte, Yurisel Romero Villavicencio, madre del niño Javier González, otro de los voluntarios, coincidió en que el ensayo resulta un paso de avance de la ciencia cubana con el objetivo de ayudar al bienestar de los niños y algo que agradecen los padres, pues significa una gran esperanza ante esta terrible pandemia.

La vacuna la reciben mi hijo y muchas personas hoy en Cuba de manera gratuita, lo cual es un gran logro de la Revolución para que el pueblo tenga acceso a Abdala y las demás que se desarrollan o producen en el país en medio de la compleja situación de la pandemia y de las medidas de Estados Unidos.

Varios niños ya están vacunados y han salido bien, sin reacciones graves, por lo que siente tranquilidad al ver a Javier recibir el medicamento y otras atenciones de parte de médicos, pediatras, enfermeras y la sicóloga, con mucho cariño y profesionalidad.

Reconocen esfuerzo de científicos en Cuba para inmunizar a población infantil

Asistidos por equipos de varias especialidades médicas en los nueve policlínicos de la capital de la provincia de Camagüey, los infantes recibirán tres dosis de distintas potencias del fármaco, cada 14 días, a fin de medir seguridad e inmunogenicidad del producto biotecnológico.

La atención psicológica influye decisivamente en el proceso, desde la propuesta a la familia de que su niño participe y en el propio asentimiento de los menores, explicó Iraida Gómez Fonseca, jefa del Departamento de Salud Mental del distrito Julio Antonio Mella de esta urbe capital.

Es muy importante que los infantes estén preparados en cuanto a la decisión que toman y que logren confianza en sí mismos, también respecto al significado de vacunarse, entre las cuales la especialista mencionó mayor tranquilidad y poder retomar más adelante la vida normal y el curso escolar.

La COVID-19 deja diversas secuelas en las personas, señaló, como el impacto psicológico, de ahí la orientación y apoyo que ofrecen los profesionales de la rama, junto al llamado al autocuidado y el cumplimiento de las medidas higiénicas orientadas.

Camagüey, con amplia experiencia en investigaciones de vacunas como esta, dispone de las dosis del producto y recursos necesarios en el avance del estudio que prevé demostrar la efectividad de Abdala también en la población infantil de tres a 18 años de edad, mediante un universo de 600 niños y adolescentes.

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Reconocen esfuerzo de científicos en Cuba para inmunizar a población infantil