La Habana, 10 jul.- El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, viajó hoy a las provincias Camagüey y Ciego de Ávila (centro), como parte de la ayuda gubernamental a los territorios con más alta incidencia de la COVID-19.

En su cuenta de Twitter, el mandatario remarcó la compleja situación epidemiológica que viven esas demarcaciones y significó que el país en general continúa la adopción de medidas para combatir la pandemia.

Con antelación el jefe de Estado, el primer ministro, Manuel Marrero, y otros integrantes del gabinete estuvieron en Matanzas, Mayabeque, Artemisa y Pinar del Río (occidente), así como en Cienfuegos, Villa Clara y Sancti Spíritus (centro).

La víspera, el grupo gubernamental para el enfrentamiento a la pandemia en la nación caribeña aprobó modificaciones al protocolo del manejo clínico de la enfermedad, el cual recoge criterios para el ingreso domiciliario de los contactos de casos confirmados.

La propuesta también precisa la conducta a seguir con el paciente sospechoso, en estado grave o crítico.

Díaz-Canel refirió este viernes en Matanzas (occidente), territorio con mayor número de casos de COVID-19 en Cuba, que hasta el momento el país trabajó con brotes y rebrotes en los cuales los enfermos no superaban las capacidades del sistema de salud y eso no es lo que sucede ahora.

Ello determinó el reajuste de los protocolos establecidos, con la implementación del ingreso domiciliario de los contactos de pacientes positivos, que, independientemente de la responsabilidad de las instituciones estatales y en particular las sanitarias, implica un papel decisivo de las familias.

Tenemos que lograr que el ingreso domiciliario sea con calidad, insistió el presidente, y precisó que esto demanda un trabajo distinto de la atención primaria, con visitas diarias y la creación de mecanismos que permitan localizar de inmediato al personal médico.