Camagüey, 26 de jun.- Dificultades objetivas en la escuela para alumnos con deficiencias sensoriales Antonio Suárez, de Camagüey, ratifican el carácter inhumano del bloqueo impuesto por Estados Unidos a Cuba.

Al respecto, Teresa López León, directora de esa institución, refirió limitaciones con las máquinas Braile y su papel específico, así como el de tipo Brailón, necesario para las clases de geometría destinadas a ciegos y débiles visuales.

En tanto los sordos e hipoacúsicos enfrentan obstáculos para renovar las prótesis auditivas debido a la falta de materias primas, mientras en el aula especializada faltan micrófonos individuales y colectivos para estimular la audición.

Única de su tipo en el territorio agramontino, la escuela para niños con deficiencias sensoriales Antonio Suárez incluye a pequeños desde la primera infancia hasta sexto grado con problemas visuales y auditivos.