Camagüey, 25 may.- La aplicación de la segunda dosis del candidato vacunal Abdala transcurre desde este lunes en Camagüey como parte de la intervención sanitaria, al tiempo que se sostienen las recomendaciones para evitar el contagio con el coronavirus SARS-CoV-2.

Después de que el domingo concluyera al 99.9 por ciento de lo previsto la inoculación con la primera dosis, el candidato vacunal Abdala llegó a un total de 37 mil 827 camagüeyanos, entre ellos personal de la salud y de riesgo en sectores como transporte, turismo, servicios necrológicos y otros con elevada exposición a lugares donde circula con mayor frecuencia el virus.

Así trascendió en la más reciente sesión del Consejo de Defensa Provincial donde se aseveró, además, que el evento de transmisión ocurrido en el Hospital Clínico Quirúrgico Manuel Ascunce Domenech, continúa sin reportar nuevos casos positivos, por lo que se espera su cierre al concluir el período de vigilancia el próximo 30 de mayo. 

En la cita también se hizo referencia a los 23 focos abiertos en el día, sumados a los ya existentes -solo en el municipio cabecera son 192-, así como a las más de 400 personas ingresadas en la última jornada entre confirmados, sospechosos y bajo vigilancia.

Actualmente la tasa de incidencia del territorio es de 69.5 por cada cien mil habitantes, con el indicador más elevado en las demarcaciones de Minas, Camagüey y Vertientes, todos por encima de la media provincial.

Con respecto al recién concluido Ejercicio Popular Meteoro 2021, en un mes enfocado en la reducción de riesgos, se precisó que en la capital provincial se realizaron cerca de mil 200 acciones, entre ellas más de doscientas podas de árboles y similar número de aseguramientos de techos, además de limpiezas de tragantes y obstrucciones.

Por otra parte, se informó que la venta de módulos, organizadas en las comunidades por los Comités de Defensa de la Revolución, está al 75 por ciento de la quinta rotación con el propósito de favorecer la distribución equitativa de alimentos y productos de primera necesidad, una de las prioridades durante el enfrentamiento a la pandemia, cuyo pilar esencial continúa siendo la responsabilidad individual y colectiva.