Camagüey, 27 mar.- Con el objetivo de insertar sus productos dentro de la red comercial que expende alimentos en moneda libremente convertible (MLC), la Empacadora Raúl Cepero Bonilla, perteneciente a la Empresa Cárnica de la provincia de Camagüey, incrementó su quehacer con la elaboración de chorizo vela y jamón cocido.

Próximamente estarán a la venta en las unidades especializadas, pues en estos momentos se desarrolla el proceso de embalaje y etiquetado, atrasado por la falta de los insumos necesarios para ese fin comentó a la ACN Milene Rodríguez Suárez, directora de la referida entidad.

Además, dijo que aparejadamente se continúa con la fabricación de embutidos, croquetas y ahumados, así como la mortadella destinada a la canasta básica familiar normada, con un plan superior a las 200 toneladas cada mes, pues debe cubrir la demanda de la capital provincial y otros municipios.

En ocasiones, ante la inestabilidad en el suministro o deficiente calidad de las materias primas para procesarla, el resultado final no es óptimo, y genera desfavorables estados de opinión en los consumidores, a lo cual se trata de responder implementando otras alternativas para mejorarla, explicó la directiva.


No obstante, y ante la actual situación epidemiológica que atraviesa el territorio, nuestros trabajadores laboran para que los renglones que se han incorporado tengan mejor aceptación dentro de las acciones comerciales de reforzamiento alimentario, y gran parte de los esfuerzos se dirigen a cumplir esos planes, agregó.

Al respecto citó como ejemplo el Potajín, un paquete de 500 gramos con chorizo, morcilla y tocineta, muy utilizado para aderezar potajes y ajiacos.


Con el propósito de aprovechar al máximo las materias primas procedentes de cerdos y reses en las diferentes líneas, cada día las faenas inician a las tres de la madrugada, en dos turnos de trabajo, con un total de 260 obreros vinculados directamente a la producción, pues en total la Empacadora tiene 370 trabajadores.


Rodríguez Suárez también dijo que hacia los centros de aislamiento donde permanecen personas sospechosas de estar contagiadas con la COVID-19, entregan carnes saladas, masa de albóndigas, jamonada y mortadella, entre otros.


Aunque en ocasiones las fallas tecnológicas interfieren en las rutinas, el empeño de los trabajadores por mantener la vitalidad de la Empacadora ha permitido que esta continúe su funcionamiento como una de las factorías de mayor vitalidad dentro del sector en el territorio.

El próximo 5 de abril la entidad arribará al aniversario 93 de su fundación, y esperan recibir la condición de Vanguardia Nacional del Ministerio de la Industria Alimentaria (MINAL), lauro que otorga la Central de Trabajadores de Cuba en reconocimiento a la destacad labor en el cumplimiento de los indicadores de la entidad.