Oct, 2020.- Siempre he sido una ecologista frustrada, quizás porque no he sabido cómo hacer para cambiar mi entorno más cercano de manera radical, aunque como se ha comprado a lo largo de los años las mentalidades son difíciles de modificar, lo de en “un dos por tres” es solo una frase trillada.

Si en mis primeros años de vida tal vez mis padres debían abrigarme mejor en los meses de diciembre, enero o febrero, con el paso de los años es real que hay que llevar por más tiempo ropas holgadas porque las temperaturas se mantienen altas, y no es solo cuestión de vivir en este lado del Caribe. Es mucho más.

Todavía hay quienes tratan de justificar o hacer invisible la realidad. El cambio climático es una verdad de Perogrullo y las alarmas están sonando desde hace tiempo.

Que en el archipiélago de Svalbard, situado en el océano Glacial Ártico, una medición de temperatura haya roto el récord de 41 años, con 21,7 °C registrados en la ciudad de Longyearbyen el 25 de julio de este año no es normal, o que en la estación Eureka en Nunavut, el Servicio Meteorológico Nacional de Canadá haya informado 21,4 °C el 27 de junio. No lo digo yo, lo ha compartido la Organización Meteorológica Mundial.

#NotasAmbientales💚🌎/ Algunas cifras😲 del verano 2️⃣0️⃣2️⃣0️⃣, ¿les quedarían dudas ante la existencia del...

Publicado por Radio Nuevitas en Viernes, 25 de septiembre de 2020

 

Si aún hay dudas existen más pruebas. La Organización Mundial de la Salud reconoce que la elevación del nivel del mar, otra consecuencia del calentamiento global, aumenta el riesgo de inundación de las costas y podría causar desplazamientos de población.

“Más de la mitad de la población mundial vive en una franja costera de 60 kilómetros de ancho. Además de producir directamente lesiones y muertes, las inundaciones pueden aumentar el riesgo de infecciones transmitidas por el agua y por vectores. Los desplazamientos de la población pueden aumentar las tensiones y el riesgo de conflictos”.

Soluciones basadas en la naturaleza para adaptación al cambio climático, ¿ajenas en Cuba?

Ante tantos desafíos medioambientales, ¿qué se puede hacer? Allí entran en juego las soluciones basadas en la naturaleza que son “acciones para proteger, gestionar de forma sostenible, y restaurar los ecosistemas naturales o modificados, que abordan los desafíos sociales de manera efectiva y adaptativa, proporcionando simultáneamente beneficios para el bienestar humano y la biodiversidad”, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.  Y hay más respuestas. “En términos más generales, es un término que se puede utilizar para describir enfoques alternativos y no tradicionales a los problemas ambientales.

Si bien el método tradicional en el desarrollo de infraestructura es gris –lo que involucra estructuras construidas y artificiales–, las soluciones basadas en la naturaleza abarcan infraestructura natural, verde e integrada, la cual combina elementos de los tres tipos”, se publicó originalmente en la página web Climate home news.

¿En el caso de la mayor de las Antillas? Desde el Plan de Estado para el enfrentamiento al cambio climático se trazan temáticas como la resiliencia y la adaptación, indispensables en el contexto más cercano y la planificación del desarrollo a escala local de la manera más amigable con el entorno.

Describe el texto Un plan ambicioso frente al cambio climático: Tarea Vida, del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, que “Cuba ha potenciado el uso sostenible y conservación de la biodiversidad y de los servicios ambientales que ofrecen sus ecosistemas marinos y terrestres, acciones que tributan a la adaptación al cambio climático”.

Así como se “ha privilegiado la aplicación de soluciones basadas en la naturaleza como estrategia costo-efectiva de adaptación al cambio climático, en particular en su zona costera.

Estas se enfocan en potenciar los servicios de protección que brindan los ecosistemas marinos y costeros para reducir la vulnerabilidad de los asentamientos humanos, la infraestructura construida y la preservación de los suelos y de los acuíferos”.

Hoy, de acuerdo con el documento, se extienden a las áreas priorizadas por el Plan de Estado para potenciar la rehabilitación funcional de los humedales costeros (bosques de mangles, bosques de ciénagas y herbazales de ciénagas) y de ecosistemas marinos, como los pastos marinos y los arrecifes coralinos, y para ello se trabaja desde plataformas de gestión del conocimiento y la información en apoyo a la toma de decisiones.

Acciones ambientales en Nuevitas bajo la lupa de la ciencia

Más acá, en territorio agramontino, el Centro de Investigaciones de Medio Ambiente de Camagüey (CIMAC), es líder en este tipo de implementaciones.

Una de las experiencias más compartidas por la prensa local lo fue la rehabilitación del frente de playa en el hotel Planta Real de Santa Lucía, balneario al nordeste de la provincia y perteneciente a Nuevitas.

Según la máster en Ciencias, Isis Hernández Sosa, jefa del Departamento de Biodiversidad en el CIMAC, con tales acciones de mantenimiento se devuelve la arena sacada al mar durante la limpieza de playa, se incrementa el frente, se mejoran las condiciones del área del baño, se amplía la zona de exposición solar y el sitio está en mejores condiciones para enfrentar cualquier evento meteorológico extremo.

Ante las dudas, no hay mejor respuesta que la de una especialista: “Los espigones, los muros, los malecones son soluciones ingenieras costeras pero son duras porque son de concreto. Cuando el oleaje llega a ese objeto construido sólido se refracta y difracta y mueve todo el sedimento que está debajo y sí, protege determinado tiempo, pero a la vez, erosiona y se aceleran los procesos erosivos en la pendiente sumergida.

Se retiene determinado tiempo el retroceso porque es una obra construida pero una vez que se va deteriorando la pendiente sumergida llegará un momento en que esa estructura se queda hueca por debajo porque el sedimento se va, se fractura y entonces el retroceso es inevitable.  

Las soluciones verdes son por ejemplo, las alimentaciones. Las alimentaciones son estas mismas acciones de rehabilitación, echarle arena a la playa porque la arena se mueve con el oleaje y es capaz de ubicarse en la zona que el mar lo necesita.  

Las playas tienen un funcionamiento, ellas en una época acumulan la arena en el frente de playa y en otra época del año en la pendiente sumergida. En la medida que empieza el oleaje a intervenir la mueve. Si tú la mueves de cualquiera de esos dos lugares ella empieza a avanzar hacia tierra porque necesita arena para su funcionamiento”.

Ahora mismo, el proyecto internacional Construyendo resiliencia costera en Cuba a través de soluciones naturales para la adaptación al cambio climático, con un área de intervención directa en la comunidad nuevitera de Santa Rita, prevé acciones de esta magnitud.

Desde el pasado mes de julio se trabaja en la rehabilitación de los humedales costeros, con la selección parcelas de trabajo y la identificación de las condiciones de los manglares.

#NotasAmbientales💚 desde #Nuevitas🇨🇺/ Laboran en aumento de resiliencia del ecosistema #manglar en comunidad Santa Rita...

Publicado por Radio Nuevitas en Jueves, 27 de agosto de 2020

En conclusión y sin ser una receta, mientras nuestra forma de ver y sentir la naturaleza de manera individual no cambie de manera favorable, y las acciones dejen de responder solo a un corto periodo de tiempo y de manera extensiva sobre el medio, las soluciones verdes generalizadas serán solo un sueño, necesario, pero sueño al fin.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar