Dic, 2019.- Cada 9 de diciembre se celebra en todo el mundo el Día Internacional contra ese delito que atenta contra la integridad de cualquier sociedad. Se trata de un complejo fenómeno social, político y económico que afecta a todos los países.
Este es un mal tan antiguo como el hombre y se afianza en el mundo actual, en tiempos en que Don Dinero puede crear o destruir naciones y desencadenar guerras sin pretexto alguno que cambian la distribución geopolítica del poder.
Ante el auge de este flagelo social y el reconocimiento de la necesidad de ponerle fin, en el 2003 la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas designó esta fecha como el Día Internacional contra la Corrupción, con el propósito de crear conciencia frente a esa lacra y emprender acciones para prevenirla.
En Cuba los actos corruptos eran una práctica muy conocida durante los años de la República Neocolonial, cuando los gobiernos títeres al servicio del imperialismo norteamericano vendían los recursos nacionales al mejor postor y manipulaban elecciones y hasta opiniones para escalar puestos en aquel sistema fraudulento.
No obstante a ese pasado repugnante, el triunfo de la Revolución en 1959 significó la llegada al poder de personalidades que obraban en nombre del pueblo y sus intereses, quienes se encaminaron a eliminar de la realidad de la Mayor de las Antillas tal tendencia que desvirtuaba los altos propósitos humanos del Socialismo cubano.
Los principios que defiende la Revolución Cubana y que se fomentan en las nuevas generaciones a través de la educación de valores humanos pretenden desterrar de la sociedad tendencias tan negativas como la corrupción.
Sin dudas, mucho se ha logrado en ese sentido, de tal forma que las prácticas comunes de los gobiernos entreguistas sean solo un recuerdo del pasado, pero la pérdida de valores y de una conciencia social, así como la proliferación de pensamientos individualistas motivados por la penetración cultural dificultan la eliminación tajante de ese mal en la sociedad.
El accionar de la comunidad debe redoblarse para evitar tendencias tan degradantes de la personalidad humana. En esta tarea los Comités de Defensa de la Revolución y la Federación de Mujeres Cubanas, como organizaciones de masas en contacto directo con el barrio, así como las escuelas, principal ente formador de conciencias en los más jóvenes, desempeñan un rol primordial en su erradicación.
En Nuevitas se trabaja para evitar, además, ilegalidades e indisciplinas sociales, que de no ser controladas podrían conducir a actos de corrupción y perjudicar el desarrollo económico local.
Es así que la formación de valores resulta la vía más acertada para garantizar un futuro sin corrupción.


Nov, 2019.- Tu muerte fue sólo el peldaño a la inmortalidad, el descanso solemne a tanto andar, el dolor insaciable por la pérdida física y contrario a lo que pensaban tus enemigos la continuidad...