Nov, 2020.- Interesantes historias guarda el archipiélago Jardines de la Reina donde hombres y mujeres, a través de la historia, han obtenido el sustento alimenticio y, a la vez, propiciado la continuidad de la vida marina en ese entorno.

Es una barrera larga y estrecha, con más de 100 kilómetros de longitud, localizada en la costa sur de la región centro-oriental de Cuba de las provincias de Camagüey y Ciego de Ávila.

VEGETACIÓN NATURAL

En su vegetación natural se reportaron en el área de estudio seis tipos de formaciones, especialmente el Mangle rojo y el Mangle prieto. El primero se encuentra con mayor frecuencia «en la línea costera de la interfase tierra-agua, preferentemente en el norte […] llegando a ser la formación más representativa y mayor extensión del archipiélago».

Pueden alcanzar una altura de ocho metros, principalmente en la costa norte de Cayo Caballones, denominada como Mangle Alto. Encanta a la región la existencia del Yuraguano de costa, el Guao, el Icaco y la Uva caleta. A lo que se une la flora introducida de cocoteros y casuarinas en Caballones y Cayo Alcatraz. Pescadores y especialistas testimonian la existencia de una superpoblación de jutías conga, endémica de la mayor de las Antillas, el más grande de los roedores de la ínsula.

LA RIQUEZA SUBMARINA Y FAUNÍSTICA

La inmensa variedad de corales y esponjas diferencian de otros sitios a estos verdosos, espesos y alfombrados cayos: En su universo subacuatico se divisan el Cuerno de alce o coral orejón, predominante en la zona y el Claradocora arbuscula (especie rara en aguas cubanas). Las esponjas están representadas por 27 familias y 60 especies.

Fascina la riqueza de la fauna en las playas y dunas de los cayos, entre ellos Anclitas, en el que se reportaron 72 taxa de vertebrados terrestre (9 reptiles, 62 aves), mientras que en Cayo Grande observaron 5 taxa de reptiles y 43 de aves.

En tanto, en Caballones en total fueron 58. (Perrito de costa, Bayoya, Culebrina o Correcosta y Jubo de sabana). Destaca en el archipiélago la manifestación del Cocodrilo americano y la Iguana, en peligro de extinción. Solo 20 son endémicas de Cuba.

La vegetación se hace hermosa en esta Reserva Natural con el revoletear de disímiles aves: el Falco de peregrinus (Halcón de patos), el Flamenco, el Gavilán de Monte, el Gavilán Batista, el Guincho, el Zunzún, el Garzón, la Bayosa (endémica de Cuba y restringida en este archipiélago), y la Marbella, esta última de hábitos acuáticos, de plumaje y figura majestuosa y estilizada, aunque con poblaciones escasas.

En este parque es abundante la anidación de las tortugas marinas: Caguama, Carey, Tortuga verde y Tinglado. Investigadores defiende la hipótesis que esta zona es la más importante de nidificación de tortuga marina de Cuba. De la misma manera se pueden observar en esos mares la Tonina, el Delfín moteado del Atlántico y el Cachalote.

La Guasa, especie depredadora de gran talla se presencia con cierta .frecuencia en los manglares y arrecifes de esta región, «la cual casi ha desaparecido de otras, de la plataforma cubana y en casi todas las islas del Caribe por la sobrepesca».

De gran curiosidad es el Pez dama o Damero, por su gran tamaño al sobrepasar los diez metros de longitud. Muchos pescadores lo denominan Tiburón ballena. No obstante su veda perpetua ha reportado con cierta frecuencia grandes matanzas de esa especie.

En los golfos de Ana María y Guacamayo, Parque Nacional Jardines de la Reina, más de 30 especies componen las capturas comerciales, aunque según los estudios la cifra puede elevarse a más de 100 con las localizadas en los arrecifes.

La pesca del camarón, loa langosta, la biajaiba, el pargo criollo, el caballerote, la cubera, la rabirrubia, el ronco, el patao-mojarra, el bajonao, el machuelo, la lisa y el jurel están entre las especies comerciales en estos parajes.

Con mucha razón el cronista español Antonio Perpiñá en medio del embrujo contempló con asombros esos parajes prácticamente vírgenes, elegantes y espectaculares de la Reina de las Antillas, al describirlo hace más de cien años (1889) como: «país de las palmas, de las brisas y de los perfumes […].la frondosidad de sus bosques, la hermosura de sus aves, lo pintoresco de sus montañas, lo sorprendente de sus cuevas, y lo ameno de sus esteros y de sus oasis sembrados en sus mares formando archipiélagos deleitables, bellos y encantadores».

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