Santiago de Chile, 22 ago.- 'Médicos y no bombas' es el nombre de la campaña lanzada en Chile en respaldo al otorgamiento del Premio Nobel de la Paz para la brigada médica de Cuba Henry Reeve.

La campaña promovida por el Movimiento Chileno de Solidaridad con Cuba, se suma al vasto movimiento internacional que se desarrolla con el objetivo de nominar a ese galardón al colectivo de especialistas de la salud, con más de 15 años brindando su colaboración en la atención sanitaria en países de todos los continentes.

El lanzamiento de la campaña, realizado vía telemática por las redes sociales del Movimiento Chileno de Solidaridad, contó con las actuaciones de destacados cantautores y músicos chilenos, todos los cuales expresaron su apoyo a esta iniciativa, así como la presencia desde la isla del poeta Karel Leyva, quien brindó algunos de sus versos.

Un momento muy emotivo de la presentación fue el testimonio de la doctora chilena María Elisa Chávez, una de las alumnas más sobresalientes de su graduación en 2005 de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), quien narró algunas de sus experiencias junto a los médicos de la Henry Reeve, socorriendo al pueblo haitiano tras el terremoto que devastó a esa nación en 2010.

La especialista resumió esa labor como una experiencia que la enriqueció profesional y humanamente, al enfrentar situaciones extremas cuyo mejor premio fue lograr la rehabilitación de los pacientes, víctimas primero del sismo, y luego, de la epidemia de cólera que abatió a los sobrevivientes.

Asimismo, el embajador de Cuba en Chile, Jorge Lamadrid, en un mensaje agradeció las innumerables expresiones de apoyo a la campaña recibidas desde todos los puntos de este país sudamericano.

El diplomático subrayó que desde su fundación por el líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, la labor de la brigada se ha sustentado en la defensa y ejercicio de la medicina como un derecho humano, la promoción del derecho a la paz, el humanismo y la solidaridad entre los seres humanos sin distinción de ningún tipo.

A lo largo de la presentación se subrayó la tradición solidaria de la medicina cubana, cuyas primeras expresiones tuvieron lugar precisamente en Chile en 1960 tras el violento terremoto de Valdivia, y en 1963 en Argelia.

Desde entonces los médicos de la isla han estado presentes en países de América, África, Asia y Europa brindando su aporte profesional en la atención de millones de personas y salvando miles de vidas de víctimas de desastres naturales y epidemias.

Más recientemente, miles de especialistas de la isla, y entre ellos la brigada Henry Reeve, han brindando un inestimable aporte al combate a la pandemia de la Covid-19 en 35 naciones, con 46 brigadas que han atendido a más de 300 mil personas, en un gesto único de altruismo y ejercicio ético de su profesión.

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