La Habana, 22 ene.- Autoridades sanitarias informaron este viernes, durante la conferencia de prensa diaria para actualizar sobre la situación epidemiológica del país, que en Cuba fue detectada la cepa sudafricana de la Covid-19 en un viajero asintomático procedente del exterior.

La doctora María Guadalupe Guzmán, investigadora del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK), explicó que al ser analizada la muestra se determinó que cumple con las mutaciones descritas para esta cepa.

No podemos decir que se haya establecido en el país, pero es un hecho factible que no se puede descartar, comentó.

Agregó que, tanto la cepa sudafricana como la de Reino Unido, variantes identificadas recientemente en el mundo, podrían haber entrado ya al país, pero lleva un tiempo determinarlo.

Ante las dudas de la población de si esta cepa podría ser responsable del aumento del número de casos positivos en las últimas semanas, afirmó que este no se debe a que se haya introducido la cepa, sino a que no se han cumplido las medidas higiénico-sanitarias previstas, pues si se hubiera introducido y se hubieran estado cumpliendo las medidas, habría sido posible cortar esa transmisión.

Con cepa o sin cepa, advirtió la científica, lo que detendrá este fenómeno es que nos cuidemos individualmente, pues tenemos una responsabilidad con nosotros mismos, con nuestra familia, con nuestros compañeros de trabajo y con la población en general, subrayó.

Nuevas cepas en el mundo

La OMS informó el 12 de enero que 60 países en 6 regiones del mundo han informado sobre casos informado sobre detecciones de transmisión de nuevas cepas del virus en la comunidad.

La característica que se ha reiterado es la alta contagiosidad de estas nuevas cepas, amplió el doctor Francisco Durán, director de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública de Cuba, aunque se ha esclarecido muy poco, al ser nuevas variantes de un virus que se conoce desde hace solo un año.

Una de las incógnitas que se estudia de estas nuevas cepas es su virulencia. Hasta ahora se coincide en que no es que sea más severo o que los pacientes evolucionen más hacia la gravedad, pero al aumentar el número de casos, hace que alcance a más grupos de riesgo con tendencias a desarrollar complicaciones de la enfermedad.

Otra es si la aparición de estas variantes incidirá en que las vacunas que se están aplicando en el mundo, que ya son varias, no sean eficientes, pues no afectarían a las nuevas cepas. Esto es algo que se investiga globalmente y para lo que aún no se tiene respuesta, indicó Durán; sin embargo, las campañas de vacunación no se han detenido.

Es normal que los virus cambien, algunos con una mayor frecuencia de mutación en el tiempo otros con una menor, y el Sars-CoV-2 no se ha comportado de manera diferente, explicó Guzmán. Cuando el virus muta da origen a variantes genéticas y estas se van diseminando paulatinamente. De estas variantes, algunas persisten en el tiempo, otras aparecen y desaparecen, pues no logran ubicarse y transmitirse.

Las que si persisten se mantienen circulando, y algunas se imponen sobre las demás.

Eso es precisamente lo que pasó con el  Sars-CoV-2. La variante G, que debe su nombre a una variación en la Espícula, una de las cuatro proteínas que compone a un coronavirus, se impuso sobre las variantes originales.

Cuba cuenta con las capacidades para hacer secuenciación nucleotídica, uno de los métodos a través de los cuales se detectan estas variantes de virus, y a partir de estos estudios se detectó que en el país la variante genética del virus que circula es la variante G.

Las nuevas variantes genéticas detectadas recientemente son la de Reino Unido, la de Sudáfrica y la de Brasil. Estos son Sars-CoV-2 con cambios en diferentes genes y entre ellos en el gen de la espícula, una proteína de mucha importancia en el virus.

 Estas nuevas variantes han sido asociadas a una mayor capacidad de transmisión y de diseminación, aunque señaló que las medidas higiénicos-sanitarias ya establecidas como el uso del nasobuco, el distanciamiento y la limpieza de espacios y superficies, tienen el mismo nivel de efectividad en su contención.

Mencionó que en la variante del Reino Unido se estima un aumento de la capacidad de contagio de entre un 30 y un 70 por ciento. Esta se encuentra ya presente en más de 60 países, mientras la variante sudafricana se reporta en más de 20.

 En la región de Las Américas la variante de Reino Unido se ha detectado en ocho países y la de Sudáfrica en dos (Brasi y Canadá). Estos datos responden a la vigilancia realizada en cada país, señaló.

Sobre la severidad del virus, señaló que hasta la fecha la comunidad científica coincide en que no hay indicios de mayor virulencia de estas cepas, pero al transmitirse más puede llegar a más grupos vulnerables y provocar mayor cantidad de pacientes graves y fallecidos.

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