México, 24 may - La raíz de la ley Helms-Burton que aplica Estados Unidos contra Cuba está en el dilema de independencia o anexión que el pueblo enfrenta desde 1868, explicó hoy el embajador cubano en México, Pedro Núñez Mosquera.

En una conferencia en la facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de México conjuntamente con los analistas Carlos Fazio y Pedro González Casanova, el diplomático enlazó la lucha por la independencia de España con la realidad actual pasando por la intervención estadounidense en los finales de la guerra de 1895 y la imposición de la Enmienda Platt.

Recordó cómo Washington intentó anexarse a Cuba como hizo en Puerto Rico con su filosofía de la 'fruta madura' y la Doctrina Monroe de América para los americanos, la cual no dejó otra alternativa que luchar por la independencia ante una libertad conculcada por una enmienda a la constitución cubana hecha por el congreso estadounidense.

La Enmienda Platt creó el litigio actual por la base naval de Guantánamo y el presunto derecho de intervenir en Cuba si considera amenazados sus intereses.

A partir de entonces, dijo, se fueron apropiando literalmente de la nación mediante leoninas inversiones con la complicidad de la oligarquía nacional y se adueñaron ilícitamente de las riquezas y el patrimonio nacional, recuperados después de 1959 por la Revolución.

El embajador recordó cómo el Gobierno revolucionario respondió con expropiaciones cada agresión económica y cómo a la suspensión de la cuota azucarera siguió la nacionalización de los centrales, a la suspensión del suministro de petróleo la de las refinerías, al corte de energía eléctrica, la de esas empresas y así sucesivamente.

Aclaró que todas las empresas expropiadas de numerosos países fueron compensadas o indemnizadas sin mayores consecuencias, excepto las de Estados Unidos por el simple expediente de que el Gobierno del presidente Dwight Eisenhower ya tenía planeadas acciones violentas, como más tarde ocurrió con la invasión por Playa Girón bajo la administración de Kennedy.

Con esos antecedentes llegó la Ley Helms-Burton en el Gobierno de William Clinton con la cual se codificó el bloqueo económico, comercial y financiero. Pero su título III -de los cuatro con los que cuenta- es tan agresivamente extraterritorial, que nunca fue activado por los graves inconvenientes que acarrea para sus creadores.

Más de 22 años después Trump lo pone en ejecución e inmediatamente generó y seguirá generando un rechazo universal.

Cuba y otros países, como México, promulgaron leyes antídotos y en el caso de la legislación cubana se declara inaplicable y sin valor.

Carlos Fazio coincidió con las afirmaciones del diplomático y denunció que el presidente Trump pretende anular el derecho soberano del Gobierno y el pueblo cubano a la nacionalización y a rechazar leyes y acciones extraterritoriales que violan los principios del derecho internacional.

González Casanova, por su parte, reprochó las mentiras de Trump y dijo que estas no se deben enfocar como un problema de falta a la verdad, sino como una cultura lamentable que se está apoderando y perjudicando a la historia de Estados Unidos.

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