Nemecio Santana Roque, combatiente e internacionalista.Sep, 2019.- El 29 de septiembre de 1966, un avión norteamericano entorpeció la tranquilidad de los pobladores del municipio de Nuevitas con una incursión pirata sobre el territorio y el lanzamiento de tres bombas.

Acerca de este ataque terrorista Nemecio Santana Roque, combatiente e internacionalista, residente en esta ciudad del norte camagüeyano, relata que trabajaba como portuario.

“En esos momentos los muelles tenían varios barcos mercantes cuando un avión entró al municipio en horas de la noche y lanzó en puerto Tarafa dos bombas, la primera cayó en el almacén 11, penetró por el techo y se desintegró en el piso; la otra siguió hasta unos metros del almacén 11, por detrás del almacén 6, a la orilla de la línea férrea y tampoco explotó;  la tercera se desplomó en uno de los depósitos existentes en la construcción de la Termoeléctrica, esa sí se abrió”.

Agrega Santa Roque que “A la mañana siguiente varios trabajadores del puerto y pobladores se encargaron de retirar los proyectiles”.

Aunque las consecuencias de estas acciones comandadas por el gobierno de los Estados Unidos resultaron mínimas y no cobraron vidas humanas, el explosivo dañó el techo del almacén a un costo de dos mil pesos para la economía territorial.

Sin embrago, los lugareños se crecieron ante las afectaciones ocasionados por el atentado y subsanaron los daños con prontitud y, dos años después, inauguraron la central Termoeléctrica 10 de Octubre.

Una vez más quedó demostrado el coraje que caracteriza a los nueviteros de levantarse con valentía para superar las adversidades y la disposición de defender a cualquier costo las conquistas de la Revolución Cubana.

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