Camagüey, 19 nov.- Cuando en noviembre de 1944 los hermanos Steere creaban en Camagüey una fundición, con el objetivo de fabricar objetos múltiples, no imaginaban que unos años después aquel pequeño taller se convertiría en una fábrica de bombas de agua con alcance nacional.

Las circunstancias permitieron que aquellos hombres de origen estadounidense se adentraran con éxito en tan arriesgado empeño, y en 1959, cuando llegó el Comandante y mandó a parar, ambos pusieron su fábrica al servicio de la Revolución triunfante.

Los equipos salidos de sus talleres y locales de diseño, fruto del talento de quienes allí laboran, se emplean hoy en hospitales, escuelas, fábricas, entidades comerciales y de servicios, hogares y diversos sitios de la geografía nacional y de otras latitudes.

Con motivo de la celebración por los tres cuartos de siglo de existencia, este lunes, el Consejo de Dirección y la organización sindical en la Unidad Empresarial de Base Bombas Camagüey, aprobaron la entrega de la distinción Aniversario 75 a obreros y directivos que han aportado a los éxitos laborales de la institución.

Entre ellos se encuentran Joaquín Martínez, Julio Suarez, Ramón Beltrán Guillermo Piñeiro y Pedro Padrón, quienes recibieron el reconocimiento de manos de Walter Simón Noris, miembro del Buró Provincial del Partido Comunista de Cuba, y Armando López Montero, vicepresidente del Consejo de la Administración a igual nivel. 

El ingeniero José Quiñones, director en funciones de referida entidad, reafirmó el compromiso de perfeccionar la obra emprendida hace 75 años en la que se considera una de las más eficientes plantas de la metalúrgica cubana.

El compromiso de producir pensando como país lo reafirmaron este 18 de noviembre los trabajadores y directivos de la fábrica de bombas de agua de Camagüey, quienes mantienen la aspiración de hacer del Camagüey, cada día una obra mejor.

 

 

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