Camagüey, 5 nov.- La Asamblea Nacional del Poder Popular, a través de su comisión permanente de Industria, Construcción y Energía, organizó una audiencia pública en esta provincia para denunciar las consecuencias del bloqueo económico, comercial y financiero del gobierno de los Estados Unidos contra la República de Cuba.

Estudiantes y profesores de la Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte Loynaz se unieron a varios diputados a la Asamblea Nacional por esta demarcación cubana, a propósito también de la presentación del proyecto de resolución de la Isla contra la política norteamericana, esta misma semana, en la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU).

Los participantes denunciaron los efectos del bloqueo en la vida cotidiana de los habitantes de esta provincia, que incluye sectores tan importantes como la salud, el transporte, la educación y el uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, por citar unos pocos ejemplos.

Además, los estudiantes de carreras como Derecho, Arquitectura, y Medicina Veterinaria dieron a conocer cómo el bloqueo les afecta también en las aulas y laboratorios a través de carencias de insumos e instrumentos necesarios para la adquisición de habilidades técnicas en su formación como profesionales.

El rector del plantel, Dr. C. Santiago Lajes Choy, diputado camagüeyano y presidente de la comisión de Industria, Construcción y Energía de la Asamblea Nacional, afirmó que, a pesar de los ajustes económicos realizados a causa de la actual situación provocada por la administración de Donald Trump, ninguna de las 53 carreras que se cursan allí cerrarán.

Tampoco se verán afectados los más de 2 500 estudiantes que residen en instalaciones de la Universidad por provenir de otros territorios. “El bloqueo no ha detenido la vida de los cubanos, y esto seguirá siendo posible en la medida en que sigamos pensando como país contra el bloqueo”, añadió Lajes Choy.

Pero, advirtieron los denunciantes, los jóvenes que se forman en las tres sedes de la Universidad de Camagüey, así como sus profesores, no son los únicos afectados. Otra de las tareas que más se dificulta en la “Ignacio Agramonte” es el desarrollo de los más de 100 proyectos de investigación científica vinculados al desarrollo socio-económico local.

Además, la Universidad camagüeyana mantiene colaboración internacional con instituciones de 33 países. Según dio a conocer el Dr. C. Amílcar Arenal Cruz, decano de la Facultad de Ciencias Agropecuarias, muchos de estos proyectos han sido obstaculizados por la política del bloqueo, con el adicional encarecimiento de los materiales que se necesite importar para llevarlos a cabo.

Los participantes en la audiencia pública son conscientes también de que no hay sector o persona en Cuba que no haya sido afectada por el bloqueo, a casi seis décadas de su aplicación. Las cifras hablan por sí solas: millones de dólares en pérdidas, pero también daños en la vida del pueblo cubano que se podría expresar en términos cualitativos, como los expuestos en esta audiencia.

Solo Estados Unidos e Israel votaron en contra de la demanda cubana ante la ONU en 2018. En 27 ocasiones consecutivas, desde el año 1991, Cuba ha expuesto ante la comunidad internacional su reclamo para poner fin a la política hostil de Washington contra La Habana. Pudiera decirse que, desde hoy, Camagüey muestra de manera ostensible su apoyo a la número 28.

 

 

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